"-¿Qué quieres ser de mayor?
-Feliz.
-No entiendes la pregunta.
-No, tú no entiendes la vida."
domingo, 18 de mayo de 2014
domingo, 4 de mayo de 2014
A la mujer de mi vida.
Dicen que eres
lo que eres
por venir
de donde vienes,
y está claro que si yo
soy lo que soy
es porque vengo
de ti.
Que la familia
no se elige
pero yo te elegiría
mil veces.
Que si yo soy
poeta
es porque tú eres
poesía.
Que lo más importante
no lo enseñan los libros,
lo más importante
lo he aprendido de ti,
el ser humana en esta
sociedad deshumanizada,
el ser honrada en esta
sociedad corrupta,
el ser honesta en esta
sociedad hipócrita,
el ser tolerante en esta
sociedad fanática,
a sentir en esta
sociedad insensible...
Cuando pierdo la fe
en la humanidad
me acuerdo de ti
y se me pasa.
No puedo decirte
otra cosa que:
gracias mamá,
te quiero.
jueves, 1 de mayo de 2014
Salimos a follar, nadie sale a enamorarse.
En la actualidad el sexo y la sexualidad son tabúes difíciles de superar debido a nuestra cultura y educación. Desde la antigüedad se concibe el sexo como algo pecaminoso. Esta forma de percibir el sexo fue implantada por la Iglesia católica desde sus inicios, asignándole un mero papel de procreación y continuación de la especie. En la época romana era común frecuentar prostíbulos y mantener relaciones homosexuales. A raíz del cristianismo y difundido por la Biblia se empieza a aceptar e implantar que el sexo es pecado, y que las mujeres incitan al hombre a pecar, como explica el cristianismo con la metáfora de Adán y Eva y la fruta prohibida. Esa manzana que Dios prohíbe comer a Adán representa el pecado del sexo. Adán al morder la manzana juega a ser Dios, esto hace cabrear al altísimo, lo que produce la expulsión inmediata del hombre fuera del paraíso y lo condena al sufrimiento eterno. La culpable de que Adán muerda la manzana es Eva, que representa la fruta prohibida, el pecado carnal, el placer. Así se ha convertido a la mujer en una víctima de los fundamentalismos. Desde entonces la mujer es odiada, infravalorada y maltratada por hombres y mujeres, y es condenada a llevar sobre ella todo el peso de las cadenas del mundo. Durante años han tenido que aguantar que se las utilice como si fuesen meros objetos al servicio del hombre. Ellas no tienen derecho al placer, pero ellos pueden obligarlas a tener relaciones cuando quieran. Ellas sólo sirven para crear descendencia. Ellas son las culpables del sufrimiento de la humanidad, sin embargo son ellas las que más sufren. Acabar con este pensamiento tan arraigado en las mentalidades occidentales no está siendo nada fácil, es más, parece que se ha avanzado bastante, pero en realidad las sociedades de hoy en día siguen siendo machistas y patriarcales.
Es cierto que se ha producido un cambio desde el final de la represión franquista y el comienzo de la democracia hasta la actualidad. Lo que se conoce como la regla del péndulo ha hecho que tabúes como el sexo sean ahora temas tan cotidianos como el despertarse cada mañana. Nos bombardean con mensajes sexuales en la radio, en las películas, en las series, en la publicidad, en internet, y sin embargo esa información sexual que recibimos, es de la poca educación sexual que se nos da. La mayor parte de nuestra educación sexual viene de la pornografía y del erotismo, estos dirigidos en su gran mayoría por hombres, lo que conduce a una mala interpretación del sexo, por ello se tiende a masculinizar el orgasmo de las mujeres, el cual no tiene nada que ver con el del hombre. El hombre al mantener relaciones experimenta una rápida excitación, después pasa por un período de meseta para concluir en el clímax u orgasmo, momento de máxima excitación, tras este período se produce un descenso muy rápido de la excitación y se baja la erección. En cambio la mujer es más constante y experimenta un crecimiento de la excitación a medida que pasa el tiempo, hasta llegar al momento de máxima excitación. Pero el acto sexual no concluye cuando ésta llega al orgasmo, esa bajada también se produce de forma continuada, y es ahí donde se tiende a masculinizar su orgasmo. Esto produce muchos malos entendidos en las parejas y viene dado por una mala educación sexual y por una falta de comunicación. La solución pasaría por un control por parte del hombre del período de meseta. Aquí juega un papel importante la masturbación. La masturbación es un acto de egocentrismo. En ella el individuo tiende a llegar rápidamente al orgasmo, ya que no se dispone a complacer a ninguna otra persona, por lo que trata de que el período de meseta sea lo más breve posible. A la hora de mantener relaciones sexuales con otras personas implica un mal control de ese período y una rápida llegada al momento de máxima excitación, lo que se conoce como eyaculación precoz.
Cuando nos enamoramos constituimos al otro como un ser amado. Sentimos cosas tales como vergüenza, atracción, admiración, dependencia, miedo, y nos es imposible reprimir este sentimiento. Intentamos que esa persona se enamore también de nosotros apelando a la mentira, enseñándole sólo lo que quiero que vea, constituyendo mi mundo como perfecto, de manera que sólo conoce lo mejor de él. Cuando existe un amor real se produce una entrega mutua y una posesión mutua, ambos individuos se entregan y se poseen. Es muy común escuchar eso de "me la he tirado", ¿acaso la mujer es un objeto? Es un claro ejemplo de como el machismo sigue imperando en la sociedad actual. Sin embargo las mujeres están consiguiendo una falsa igualdad, una falsa liberación, empleando los mismo términos y convirtiéndose en exactamente lo mismo que reprochan. Ahora ellas también "se los tiran", y no es que no hayamos avanzado, es que avanzamos por el camino equivocado, por la manía de masculinizar las cosas y por un mal entendido feminismo. La liberación de la mujer está convirtiendo a ésta en un hombre. Y es que ahora sólo "salimos a follar", nadie sale a enamorarse, o eso decimos, pero la realidad es que somos seres amorosos, y por mucho que vayamos de duros o seamos muy promiscuos a la hora de mantener relaciones, los sentimientos están ahí, y aunque se puedan disimular, no se pueden evitar. Ahora sólo se valora la promiscuidad, no el amor, y esto es otro fundamentalismo. Igual de erróneo es llegar al matrimonio virgen, que llegar con muchas experiencias. Habría que empezar a darle más importancia a lo realmente importante, y no a las cosas superfluas y vacías, porque "follar" está bien, pero hacer el amor con la persona que amas es otro nivel.
Es cierto que se ha producido un cambio desde el final de la represión franquista y el comienzo de la democracia hasta la actualidad. Lo que se conoce como la regla del péndulo ha hecho que tabúes como el sexo sean ahora temas tan cotidianos como el despertarse cada mañana. Nos bombardean con mensajes sexuales en la radio, en las películas, en las series, en la publicidad, en internet, y sin embargo esa información sexual que recibimos, es de la poca educación sexual que se nos da. La mayor parte de nuestra educación sexual viene de la pornografía y del erotismo, estos dirigidos en su gran mayoría por hombres, lo que conduce a una mala interpretación del sexo, por ello se tiende a masculinizar el orgasmo de las mujeres, el cual no tiene nada que ver con el del hombre. El hombre al mantener relaciones experimenta una rápida excitación, después pasa por un período de meseta para concluir en el clímax u orgasmo, momento de máxima excitación, tras este período se produce un descenso muy rápido de la excitación y se baja la erección. En cambio la mujer es más constante y experimenta un crecimiento de la excitación a medida que pasa el tiempo, hasta llegar al momento de máxima excitación. Pero el acto sexual no concluye cuando ésta llega al orgasmo, esa bajada también se produce de forma continuada, y es ahí donde se tiende a masculinizar su orgasmo. Esto produce muchos malos entendidos en las parejas y viene dado por una mala educación sexual y por una falta de comunicación. La solución pasaría por un control por parte del hombre del período de meseta. Aquí juega un papel importante la masturbación. La masturbación es un acto de egocentrismo. En ella el individuo tiende a llegar rápidamente al orgasmo, ya que no se dispone a complacer a ninguna otra persona, por lo que trata de que el período de meseta sea lo más breve posible. A la hora de mantener relaciones sexuales con otras personas implica un mal control de ese período y una rápida llegada al momento de máxima excitación, lo que se conoce como eyaculación precoz.
Cuando nos enamoramos constituimos al otro como un ser amado. Sentimos cosas tales como vergüenza, atracción, admiración, dependencia, miedo, y nos es imposible reprimir este sentimiento. Intentamos que esa persona se enamore también de nosotros apelando a la mentira, enseñándole sólo lo que quiero que vea, constituyendo mi mundo como perfecto, de manera que sólo conoce lo mejor de él. Cuando existe un amor real se produce una entrega mutua y una posesión mutua, ambos individuos se entregan y se poseen. Es muy común escuchar eso de "me la he tirado", ¿acaso la mujer es un objeto? Es un claro ejemplo de como el machismo sigue imperando en la sociedad actual. Sin embargo las mujeres están consiguiendo una falsa igualdad, una falsa liberación, empleando los mismo términos y convirtiéndose en exactamente lo mismo que reprochan. Ahora ellas también "se los tiran", y no es que no hayamos avanzado, es que avanzamos por el camino equivocado, por la manía de masculinizar las cosas y por un mal entendido feminismo. La liberación de la mujer está convirtiendo a ésta en un hombre. Y es que ahora sólo "salimos a follar", nadie sale a enamorarse, o eso decimos, pero la realidad es que somos seres amorosos, y por mucho que vayamos de duros o seamos muy promiscuos a la hora de mantener relaciones, los sentimientos están ahí, y aunque se puedan disimular, no se pueden evitar. Ahora sólo se valora la promiscuidad, no el amor, y esto es otro fundamentalismo. Igual de erróneo es llegar al matrimonio virgen, que llegar con muchas experiencias. Habría que empezar a darle más importancia a lo realmente importante, y no a las cosas superfluas y vacías, porque "follar" está bien, pero hacer el amor con la persona que amas es otro nivel.
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