sábado, 31 de enero de 2015

siempre me ha dolido callarme

He perdido la cuenta de las veces
que me cago en dios,
porque a quien madruga
dios no existe,
y si existe menudo hijo de puto.
Sí, habéis leído bien.
Además, estoy segura de que
si existe algún ser supremo 
ordenador del cosmos
es mujer, negra y lesbiana,
y que os jodan.
Yo ya me he ganado mi sitio
en el fuego eterno,
pero soy friolera así que..
la putada es que allí 
también estaréis vosotros.
Y no te preocupes abuela,
blasfemar me hace libre.
Igual me entendéis algún día,
si en vez de pedirle
tanto perdón a dios, 
probáis a decir "lo siento"
a una persona, que exista me refiero.
En serio, probad a creer en 
las personas que os rodean
y no en cuentos 
que nos meten en la cabeza
desde pequeños.
Probad a pensar 
por vosotros mismos.
Y sobre todo, no tratéis de
imponer vuestras creencias.
No metáis vuestros rosarios 
en los ovarios de las mujeres,
ni vuestros crucifijos
en la cabeza de los niños.
No presumáis de voto de pobreza
cuando vivís en un palacio
y vestís con túnicas de oro,
cuando el Vaticano es el país
más rico del mundo
(aunque para empezar ninguna 
religión debería tener un país).
No presumáis de predicar
la paz y el amor,
cuando sois el origen 
del racismo, del machismo
y de la homofobia.
Y sobre todo, por favor,
que dejen de aparecer niños
bajo las sotanas de esos
"representantes de dios".
Perdonadme si os ofendo,
(no me perdonéis, me la suda)
pero de verdad creo
que las religiones
son el cáncer de la humanidad.
Y digo las religiones, en plural,
(sobre todo las más masivas)
porque el judaísmo y el islamismo
tampoco se quedan atrás,
y podría darles también lo suyo,
pero me cebo con el cristianismo
porque es la que me saca de quicio
a diario,
y porque quiero que pa algo 
soy mía.

viernes, 16 de enero de 2015

( )

Comencemos definiendo qué es el Estado Islámico, porque el nombre puede dar lugar a confusión. El Estado Islámico no es un país donde viven todos los musulmanes, es un grupo terrorista de organización yihadista. La yihad es la “guerra santa”. En castellano “yihad” se traduce como “esfuerzo”, es un concepto del Islam que aparece en el Corán y que hace alusión a una obligación religiosa musulmana. Este grupo terrorista tiene una visión ultraconservadora del Islam y de la ley islámica (Sharia), y actualmente lo encontramos en algunos territorios sirios y al norte de Irak. Su objetivo es acabar con las fronteras que los occidentales impusieron en oriente mediante el tratado secreto de Sykes-Picot, firmado en 1916 entre Francia y Reino Unido, donde se limitaba la actual frontera de Irak y Siria y ambas potencias se repartían el poder. También quieren expandirse por más países del oriente medio, norte de África, e incluso lo que antiguamente era el Al-Ándalus, es decir, la península Ibérica.

La forma de conseguir esta expansión es mediante la violencia, cosa lógica tratándose de un grupo terrorista, pero esta política del terror es considerada por los expertos mucho peor que la que en su día llevó a cabo Al Qaeda (grupo del que se disgregaron). Al Estado Islámico también se le conoce como ISIS, sus siglas en inglés (Islamic State of Iraq and Syria) o EI (Estado Islámico).
El Estado Islámico surge tras la invasión estadounidense de Irak y la caída de Saddam Hussein en el año 2003. Tras esta invasión comenzaron a aparecer muchas milicias que querían combatir a las tropas extranjeras, entre ellas el grupo Estado Islámico, afiliado a Al Qaeda. Su primer dirigente fue el jordano Abu Musab al Zarkawi, quien en junio de 2006 murió por un ataque aéreo estadounidense. Su relevo lo tomó el egipcio Abu Ayub al Masri y declaró el Estado Islámico de Irak el 13 de octubre de ese mismo año (2006), cuando todavía formaban parte de Al Qaeda y contaban con alrededor de 800 milicianos. En 2010 otro ataque norteamericano acabó con la vida del emir (palabra árabe que significa caudillo, jefe político y militar) Abu Abdullah al Rashid al Baghdadi, y con el propio Abub al Masri. Tras estos sucesos subió al poder el que ahora es el líder del grupo, Abu Bakr al Baghdadi.
Cuando las tropas norteamericanas se retiraron a finales de 2011, esta facción de Al Qaeda aumentó en número de militantes, llegando a los 2.500. Por esta razón decidieron entrar en la guerra civil de Siria y el nombre pasó a ser Estado Islámico de Irak y Siria (Isis). Esta decisión creó un conflicto entre el Estado Islámico y Al Qaeda, y entre los dos líderes de ambos grupos, por un lado Ayman al Zawahiri, el heredero de Osama Bin Laden al frente de Al Qaeda y Abu Bakr al Baghdadi, dirigente del Estado Islámico. Además de esta disputa, el Estado Islámico comenzó a no acatar las órdenes de Al Qaeda, lo que produjo que finalmente Al Qaeda se desligara por completo de Isis. Sin embargo, el Estado Islámico se consolidó en algunas zonas de Siria y pasaron a controlar más zonas de Irak, conquistando algunas ciudades importantes como Faluya o Mosul, al norte de Irak.
El 29 de junio de 2014 Abu Bakr al-Baghdadi  se autoproclamó califa y declaró el califato del Estado Islámico de Irak y Siria. El califa es el sucesor del profeta Mahoma, y todos los musulmanes deben jurarle fidelidad. Que se haya autoproclamado califa es un hecho que no puede pasarse por alto, porque ni el propio Bin Laden se atrevió en su día a hacerlo. El califato es un sistema de gobierno dirigido por el califa y que trata de gobernar a los creyentes del islamismo de todo el mundo mediante un cumplimiento muy riguroso de las leyes islámicas. El último califato de la historia fue el califato del Imperio Otomano que se abolió definitivamente en 1924.
Actualmente esta organización terrorista cuenta con alrededor de 15.000 combatientes en sus filas que provienen de distintos países árabes y también de países occidentales. Cuentan con una gran financiación gracias a la venta de petróleo que consiguen de los yacimientos de los territorios que conquistan. Esta venta de crudo en el mercado negro les reporta un millón de dólares al día. Su segunda fuente de financiación son los secuestros, con lo que los terroristas consiguen alrededor de veinte millones de dólares que provienen sobre todo de particulares y gobiernos occidentales. Otra parte de los ingresos nacen también de las donaciones de algunos grupos islámicos no estatales.
Los únicos que plantan cara al Estado Islámico y al avance de sus yihadistas en oriente son los kurdos, tanto en Irak como en Siria y Turquía. Y no sólo ellos (los hombres), también hay milicias enteras de mujeres soldado que no sólo luchan por la libertad y la independencia del Estado kurdo, sino también por los derechos de las mujeres. Los milicianos del Estado Islámico secuestran mujeres que luego venden y esclavizan sexualmente. Si un miliciano muere como mártir de la causa por la que lucha el Estado Islámico se supone que va al paraíso, pero si es una mujer la que lo mata, estos milicianos no podrán acceder al paraíso ni a las vírgenes prometidas por Alá, por eso ellas son más temidas.
Realmente los países árabes, sobre todo Irak y Siria, se encuentran sumergidos en una espiral de fundamentalismos y violencia extrema, con ejecuciones, decapitaciones, crucifixiones, inmolaciones, bombardeos, etc, y como siempre, las consecuencias de estos actos protagonizados por fanáticos religiosos, las pagan civiles inocentes.
Pero las guerras del Estado Islámico no se limitan a aquello contrario o que no respeta el islam, porque también encontramos conflictos entre diferentes grupos islámicos, sobre todo entre los dos más grandes, chiítas y sunitas. Cuando murió Mahoma, el islamismo sufrió una separación entre los que creían que el sucesor debía ser Alí, yerno y primo del profeta (chiítas), y los que creían que el sucesor debía ser Abu-Bakr aunque no fuese descendiente directo de Mahoma (sunitas). El Estado Islámico pertenece al grupo suní y ha atentado contra su propia religión destruyendo algunas mezquitas chiítas. A todas estas minorías que residen en los países donde el Estado Islámico está imponiendo su política del terror, no les queda más remedio que exiliarse y huir de este grupo terrorista que arrasa con todo a su paso.
El Estado Islámico realiza una gran inversión en propaganda, propaganda que realiza mediante vídeos de altísima calidad grabados en alta definición y con una gran edición, que luego suben a las redes sociales para conseguir jóvenes que estén dispuestos a luchar por su causa. En esos vídeos se aprecia la brutalidad de sus acciones, grabando decapitaciones y otras atrocidades bajo el grito de “Alá es grande”. La mayor parte del contenido es en inglés, ya que el público objetivo es occidental. Quieren reclutar jóvenes europeos dispuestos a morir y matar por Alá. Los encontramos también en foros de internet y utilizan la pobreza para ganar adeptos. Según el testimonio de un joven marroquí que vivía en Barcelona: “Nos vamos a Siria a luchar por Alá. Pagan bien”, como nos cuenta una noticia de El País.
Utilizan otras formas de propaganda, como hacerse fotos en lugares emblemáticos de por ejemplo España, con la bandera del Estado Islámico, apelando a ese sentimiento de reconquista. Para ellos, la bandera es sagrada, ya que en ella aparece el nombre de Alá.
  
Se trata de una bandera negra con unos escritos hechos a mano. En la primera parte pone “no hay más dios que Alá”, y dentro de un círculo blanco “Mahoma es su profeta”.
El objetivo del Estado Islámico es occidente, con el que tiene cuentas pendientes desde hace siglos. Es un hecho que en oriente se sabe más sobre occidente, que en occidente sobre oriente, pero esta vez quieren hacerse oír. El pasado 16 de noviembre de 2014 el grupo terrorista difundió un vídeo donde aparecía uno de sus militantes decapitando al estadounidense Peter Kassig, militar que fue secuestrado en Siria en octubre de 2013. Pero este no es el único caso, también se han publicado otros vídeos como el de la decapitación de un ciudadano británico llamado Alan Henning, el de un periodista estadounidense llamado James Foley o el de un turista francés al que secuestraron en Argelia, llamado Hervé Pierre Gourdel. En todas estas decapitaciones, los destinatarios finales a los que se dirigen los terroristas son los gobernantes de cada país. En el vídeo de la decapitación de James Foley, el yihadista dice textualmente: “Tú, Obama, has matado de nuevo a través de tus acciones a un ciudadano americano. Mientras tus misiles sigan haciendo daño a nuestra gente, nuestro cuchillo continuará atacando los cuellos de tu gente”. De esta manera, el Estado Islámico trata de justificar sus actos, quitándose responsabilidades y delegándolas en las fuerzas políticas y militares de los Estados que intervienen en sus territorios. Con estos vídeos tratan de que cesen esas intervenciones y esos ataques hacia su grupo. Responden a la violencia con una violencia todavía más brutal, resultando contraproducente a su causa, ya que estas acciones no frenarán a los países occidentales, sólo conseguirán alimentar su odio, y el Estado Islámico podrá llevarse miles de vidas por delante, de inocentes en su mayoría, pero es un hecho que no podrían enfrentarse en una guerra a occidente, o por lo menos no podrían ganarla, aunque el perdedor sería el mundo entero. Ya sabéis lo que dicen, ojo por ojo y todos ciegos.

Para explicar las relaciones entre Estados Unidos y Oriente Medio, nos remontamos a finales del siglo XIX, en plena era imperialista. El Medio Oriente siempre ha despertado el interés de las potencias, ya que está situado estratégicamente y suponía el control de numerosas rutas y puertos que permitían el comercio con tres continentes distintos: Europa, Asia y África, y además de eso, por su riqueza en recursos energéticos. Los primeros estadounidenses que llegaron a oriente, eran misioneros de distintos grupos religiosos. En estos primeros años, la influencia americana fue meramente cultural e ideológica. Hasta las décadas de 1920 y 1930 no se empezaron a crear las primeras compañías petroleras, naciendo así su interés comercial y económico.
Las cosas cambiaron tras la Segunda Guerra Mundial, los objetivos de los estadounidenses habían cambiado. Ahora la prioridad fundamental era frenar el avance del comunismo, ya que la URSS suponía un peligro por su cercanía geográfica. Otro objetivo era intentar erradicar los nacionalismos que surgían, y mantener la estabilidad en los países del golfo pérsico para garantizar las provisiones de petróleo. Por supuesto la defensa de Israel era otra prioridad.
En 1952 tuvo lugar la revolución egipcia, en Irak triunfó la revolución de 1958, y en Siria los nacionalistas llegaron al poder en 1963. En Irán comenzaron a nacionalizarse algunas petroleras que pertenecían a los británicos.
Entre 1959 y 1975 se libró la guerra de Vietnam. Esta guerra estalló tras un intento soviético por unificar Vietnam en un único país bajo un gobierno comunista, por lo que rápidamente EEUU intervino en defensa del capitalismo apoyando a Vietnam del sur, mientras China y la URSS luchaban junto a Vietnam del norte.
En 1967 se produjo la guerra árabe-israelita, que finalizó con una sobrada victoria de Israel y EEUU contra los nacionalistas árabes. Israel se convirtió en su aliado estratégico contra la amenaza comunista. Las decisiones norteamericanas en Oriente Medio siempre han tenido como finalidad apoyar al Estado judío por la numerosa población judía que existe en Estados Unidos, pero más allá de eso, suponía una ventaja aliarse con Israel, ya que era la potencia militar de la región y era un refuerzo para competir con la flota soviética en el mediterráneo, por eso siempre han favorecido al Estado israelita con programas militares, ayudas económicas, venta de armas y apoyo diplomático. Más tarde comenzó a aplicarse una política de apaciguamiento, se crearon los acuerdos de Camp David (1978), los cuales suponían la paz entre Egipto e Israel y pretendían finalizar con los enfrentamientos fronterizos con Palestina, pero estos acuerdos no consiguieron que se reconocieran los derechos de los palestinos, ni su soberanía sobre Gaza y Cisjordania.
En 1979 se produjo la caída del Irán monárquico, lo que suponía la pérdida de legitimidad de las monarquías árabes. Ese mismo año Rusia invadió Afganistán, y Estados Unidos comenzó a financiar y a entrenar a guerrillas islámicas que luchaban contra los soviéticos. Tras la caída de la Unión Soviética, esas guerrillas a las que habían financiado se volvieron en su contra tomando una ideología antioccidental. Los miembros de las guerrillas se dispersaron, y convencidos de que habían sido ellos los que habían derrotado a la URSS se reforzaron y afloraron las ideas fundamentalistas. Así que los que en los años 80 eran sus aliados contra los soviéticos, en los 90 se convirtieron en terroristas, enemigos número uno del mundo occidental, entre ellos Osama Bin Laden.
En 1982 EEUU apoyó la invasión israelita al Líbano, pero unas milicias chiitas detonaron una bomba en un cuartel norteamericano causando la muerte de más de doscientos marines, lo que produjo su inminente retirada y el consecuente desprestigio. El nacionalismo árabe fue perdiendo poder, por lo que en 1991 Irak intentó dar un golpe de autoridad invadiendo el territorio de Kuwait, y esto provocó la inmediata reacción de los norteamericanos en lo que se conoce como la guerra del Golfo Pérsico. Fue una guerra entre Irak y una coalición de países liderados por Estados Unidos que trataban de frenar ese avance iraquí. Finalmente ese intento nacionalista fracasó y EEUU salió victorioso.
El 11 de septiembre de 2001 tuvo lugar el peor atentado terrorista en la historia de Estados Unidos. El grupo terrorista Al Qaeda, dirigido por Osama Bin Laden, secuestró diferentes aviones comerciales estrellándolos contra las emblemáticas torres gemelas de Nueva York, causando alrededor de 3.000 muertos y más de 6.000 heridos. Otro tercer avión impacto en el Pentágono, en Virginia, y un cuarto avión no alcanzó ningún objetivo y se estrelló en campo abierto, en Pensilvania.
En 2003 se produjo la Segunda Guerra del Golfo que tuvo los mismos protagonistas. En esta guerra se derrocó al entonces presidente de Irak, Saddam Hussein.
Desde 2010 se está produciendo lo que se conoce como Primavera Árabe. Son movimientos revolucionarios que se están dando en algunos países árabes como Túnez o Egipto, y que persiguen la democracia, libertades y cambios sociales, políticos y económicos.
Con la llegada de Obama a la casa blanca, el discurso estadounidense ha cambiado. Se trata de un discurso que cree firmemente que es posible la paz ente oriente y occidente, y que afirma que sus relacione se van a basar en la justicia.
Actualmente, cabe destacar la intervención norteamericana en el conflicto de Israel y Palestina. Todo comenzó con el sentimiento antisemita que surgió en Europa en el siglo XX. Los judíos empezaron a creer que era necesario formar un Estado judío. Los británicos alimentaron esas esperanzas e hicieron promesas que nunca cumplieron. Numerosos judíos comenzaron a emigrar a la zona de Palestina, lugar sagrado, creando el Estado judío de Israel. Desde entonces, árabes y judíos se encuentran inmersos en una guerra territorial, en la que Israel cuenta con el apoyo económico, armamentístico e internacional de Estados Unidos.
Estados Unidos siempre se ha presentado como legitimador de la democracia y “del mundo libre”, pero los estados árabes es justo lo que siempre han reclamado, libertad y autonomía. Occidente se ha equivocado mucho, y se sigue equivocando, pero de los errores se aprende. No entiendo por qué oriente nunca ha tenido ese derecho a equivocarse, a aprender por sí solo. Por qué los países occidentales siempre han tenido que estar influyendo e interviniendo en países que están en la otra punta del mundo, países con los que en principio no tiene nada que ver y que sin embargo han determinado su historia. Por qué en oriente tiene que estar el Estado número 51 de Estados Unidos. Obviamente es una cuestión de dinero y de poder, porque el dinero mueve el mundo, es un hecho. Estados Unidos se ha creído el dueño del universo, y ha jugado con los países de oriente en función de sus intereses. Ha reprimido a poblaciones enteras, ha cometido numerosas injusticias históricas y ha provocado alienaciones sociales, y el resultado no es otro que la aparición de grupos fundamentalistas y fanáticos.

Pero Estado Unidos no ha sido el único país occidental que ha intervenido en Oriente Medio. Europa por cercanía también ha mantenido relaciones con oriente desde hace siglos.
Empecemos por Reino Unido. Gran Bretaña era la potencia dominante en oriente a finales del siglo XIX y hasta mediados del XX. En 1956 comenzó el fin de la hegemonía del Imperio Británico en Oriente Medio debido a la crisis económica en la que se sumergió tras la Segunda Guerra Mundial.
En 1956 tuvo lugar también la guerra de Suez, en la que Reino Unido, Francia e Israel se aliaron contra Egipto. El Canal de Suez era la principal vía para transportar el petróleo tanto para Reino Unido como para Francia, y tras la llegada de Nasser a la presidencia de Egipto, se trató de nacionalizarlo. Finalmente Nasser lo nacionalizó y tanto Reino Unido como Francia se vieron obligadas a ceder el control sobre el Canal de Suez y perdieron numerosas colonias y protectorados. EEUU sustituyó al Imperio Británico como potencia occidental referente en la zona. Actualmente los únicos intereses británicos sobre Oriente Medio son comerciales y de seguridad antiterrorista. Gran Bretaña ha sido un gran exportador de armas a países como Egipto o Israel, pero se han visto obligados a reducir estas exportaciones, ya que estas armas se utilizaban en contra de los derechos humanos (como si se pudiesen utilizar para otra cosa).
Tradicionalmente Reino Unido ha sido un firme defensor de Israel, pero esta postura en la actualidad ha cambiado, ya que se posicionan en favor de un proceso de paz y condenan los asentamientos israelitas en Cisjordania. Las relaciones entre los dos países han empeorado, y probablemente siga empeorando mientras los israelitas sigan con su lucha matando a civiles palestinos.
Para Reino Unido, la Primavera Árabe de 2011 ha supuesto una gran oportunidad geopolítica para rehacer sus relaciones con el mundo árabe. El primer ministro David Cameron lo comparó con la caída de los regímenes comunistas de 1989. Históricamente Reino Unido no ha realizado grandes inversiones por el desarrollo de países de Oriente Medio con la excepción de Palestina y Yemen, pero entre 2003  y 2009 se ha invertido en el desarrollo de Irak.
Algunos piensan que Reino Unido no puede permitirse perder relaciones económicas con países como Egipto por cuestiones democráticas o de derechos humanos, pero es que se está produciendo un auge de movimientos terroristas como Al-Qaeda o el Estado Islámico, y esas armas exportadas podrían caer en manos terroristas. Esto ha llevado a Reino Unido a aliarse con nuevos socios como Argelia, con el que recientemente ha firmado un pacto en materia de seguridad.
Antes de la Revolución Islámica de 1979, Reino Unido e Irán eran grandes aliados comerciales. Ahora Reino Unido se está replanteando reabrir una embajada norteamericana en Teherán para mejorar las relaciones económicas y luchar contra el Estado Islámico. El 26 de septiembre de 2014, se aprobó en el parlamento británico una campaña de bombardeos aéreos contra el Estado Islámico en Irak.
Realmente Reino Unido no está dispuesto a sacrificar sus intereses económicos y comerciales por una postura firme en defensa de los derechos humanos, siempre y cuando su seguridad no corra peligro.

En cuanto a Francia, históricamente también ha sido siempre una gran potencia colonial, y hasta los años de la descolonización, poseía mandatos como El Líbano y Siria. Al igual que todas las potencias coloniales, se presentaba como el libertador y el civilizador, que llegaba allí para educar y enseñar las ventajas del mundo moderno occidental. En la Primera Guerra Mundial, contaron con el apoyo de esos países árabes por sus enfrentamientos con el Imperio Turco, y a cambio de respetar sus intereses nacionalistas. Finalizado el conflicto, los países vencedores, entre ellos Francia, no cumplieron con las promesas realizadas, traicionando la confianza de sus colonias. Los franceses separaron El Líbano de Siria para convertirlo en un foco administrativo con el apoyo de los cristianos locales, y provocando conflictos territoriales con Siria. Tras la Segunda Guerra Mundial y con el auge de los nacionalismos árabes en la zona, se vio obligada a aceptar la independencia de sus colonias, al igual que hizo Reino Unido y España. Esta descolonización se produjo entre 1940 y 1960. Por parte de Francia, siempre se ha producido un apoyo a la monarquía marroquí, también después de su descolonización en 1956, con el mero objetivo de mantener las buenas relaciones y el comercio de crudo.
Es otro claro ejemplo de como a las potencias occidentales lo único que les interesa y les ha interesado siempre de oriente, son las relaciones comerciales que puedan proporcionarles beneficios económicos. Históricamente les han utilizado en función de sus intereses, haciendo caso omiso a sus peticiones de autodeterminación, hasta que no les quedó más remedio que aceptar su independencia. Francia tampoco se ha librado de los ataques de grupos terroristas islámicos, sin ir más lejos, el pasado 7 de enero de 2015, dos yihadistas irrumpieron en la sede de la revista satírica de París, Charlie Hebdo, asesinando a doce personas, y dejando heridas a otras once. La causa de este ataque fueron unas viñetas en las que la revista ridiculizaba al profeta Mahoma. Desde los países árabes, Al-Qaeda ha reivindicado la autoría de estos hechos terroristas. No se hicieron esperar las reacciones, y al día siguiente las mezquitas de París fueron atacadas.
En España también conocemos el terrorismo islámico. El 11 de marzo de 2014 (11-M), la estación madrileña de Atocha fue atacada por una célula yihadista, detonando diez bombas en cuatro trenes, en hora punta de la mañana. Dejaron 192 muertos y 1858 heridos. Una de esas bombas casi me quita a mi abuela. Pero no fue el único ataque, en 1985, estalló una bomba en el restaurante “El Descanso”, causando 18 muertes.

Tras los últimos sucesos yihadistas vividos en Europa, se ha encendido una alarma antiterrorista que roza los límites de la obsesión  y del racismo. No sabemos si Europa está entre los objetivos del Estado Islámico o de Al-Qaeda, y si lo estamos, no sabemos cuáles son sus intenciones ni sus objetivos, teniendo en cuenta que no podrán islamizar un continente como Europa, y menos mediante la violencia. No sabemos si España es un objetivo real del Estado Islámico, pero si lo es, el enemigo no es el Islam, el enemigo es el terrorismo y la violencia.
Muchos de sus militantes provienen de Europa, y quién sabe qué es lo que se les pasa por la cabeza para viajar a Siria o Irak para matar (y no digo luchar) en nombre de Alá. Para empezar, se trata de un pensamiento religioso llevado a sus fundamentos, y está plagado de incoherencias, aunque en realidad, ¿qué religión no lo está? El Islam es una religión de paz,  y en teoría matar es pecado, sin embargo uno de los versos del Corán dice literalmente: “mata a los infieles donde quiera que los halles”. También, en teoría está prohibido el suicidio, pero los islamistas radicales practican la inmolación, ya que morir como mártir si está permitido. Son interpretaciones que realizan algunas personas. Diferentes interpretaciones del Corán al igual que existen diferentes interpretaciones de las Biblia, y no podemos calificar a todos los islamistas como radicales terroristas. Realmente no sé qué es más peligroso que llegue a Europa, si el terrorismo yihadista o la islamofobia  y el racismo. No sabría decir cuál de las dos cosas mata más. Es el gran error que el mundo ha repetido una y otra vez, tratar de resolver el odio con más odio. Suena utópico, pero es que no me entra en la cabeza la razón por la que no es posible que exista un mundo pacifista, en el que las diferentes religiones y las diferentes razas (si es que existen) convivan en paz, sin hacerse la guerra. Qué nos meten en la cabeza desde niños para que acabemos matando a personas por un dios que ni siquiera tenemos la certeza de que exista, y si existiera ¿de verdad querría eso? Nadie tiene la verdad absoluta, sin embargo hay personas que se creen con el derecho de matar en nombre de la verdad. ¿En serio es más importante una creencia que una persona? ¿En qué mundo vivimos? Vivimos en un mundo de religiones y dinero, de dinero y religiones. Porque ahora el Islam que malo es, pero el cristianismo ha hecho lo mismo a lo largo de la historia, la Inquisición mataba en nombre de Dios, y nos reiríamos si un musulmán dijera que todos los cristianos somos la Inquisición. No se puede generalizar, porque en el momento en que generalizas mientes. También es curioso como la muerte de miles de personas diariamente en otros continentes, no tienen la menor importancia, pero si se producen cuatro muertes en el país vecino la cosa cambia, se están acercando, ahora si conviene luchar contra ellos. Otra vez cuestión de dinero. ¿Para qué gastar dinero en salvar vidas en la otra punta del mundo? ¿Derechos humanos, eso qué es? ¿Organización de Naciones Unidas, pero eso existe?

El mundo no puede funcionar mientras un trozo de papel sea más importante  que una persona.

sábado, 3 de enero de 2015

heridas abiertas,

Me quiero ir de aquí.
Sabía que en el cielo de madrid
quedaba poco aire pero,
nunca había necesitado 
respirar así.
Las cuerdas de mi madre
siempre han sujetado,
pero ahora aprietan, mucho.
Hace poco descubrí 
lo que es tener un padre,
y es jodido,
porque siempre he vivido
con él,
(y ojalá no leas nunca esto papá)
pero no estuviste a la altura.
Ahora lo intenta arreglar con dinero,
(el puto dinero),
tanto que no sé ni en qué gastarlo,
y me lo gasto en joderme la vida,
como un día hizo mi hermano.
Porque sí, tengo un hermano,
aunque no lo parezca
y aunque no fue él quien me enseñó 
lo que significa esa palabra.
Lo siento, de verdad,
pero me duele más a mí
(y os lo pueden decir las lágrimas
que no paran de salir
mientras escribo esto)
y es que una niña de ocho años
tuvo que ser fuerte por tres.
Tuvo que levantar a su madre,
que tenía siempre los ojos inundados,
y no sabía nadar.
Tuvo que ver como su padre 
le soltaba la mano y se alejaba, 
sin moverse de su lado.
Y vio a su hermano morir,
y volver a nacer 
después de aquel accidente.
Parece que olvidar no es lo mío,
o sí.
De la fuerza de aquella niña
queda más bien poquito,
y lo que queda se lo lleva el humo 
tras cada calada.
Ya sabéis, memoria selectiva,
y que mal selecciona joder.
Sois mi familia y os quiero,
muchísimo, 
a veces hasta duele,
pero también sois parte de las heridas
que hoy no me dejan dormir.

Me quiero ir de aquí,
madrid se me queda pequeño
y me ahogo (con tanto humo).
Me ahogo pensando siempre
en la misma persona,
estando entre las piernas de otros,
siempre de otros.
Me acojona no volver a verte.
La universidad no me motiva,
me va a quedar hasta el recreo
(soy más de cerves en la cafetería).
Me matan vuestras excusas.
Me da miedo perderos.
Estoy desafinada, más que mi guitarra
y eso ya es decir, 
aunque ahora soy más de batería.
Creo que en este momento no hay nada en su sitio,
a ver si ordeno un día te estos 
(y mi habitación también).

(siento muchísimo todo esto, necesitaba desahogarme y estas hojas me entienden. nunca os echaré nada en cara, lo prometo, pero estoy rota desde pequeña y eso marca. sois mi vida y os quiero. perdonadme por favor)