sábado, 28 de junio de 2014

Seamos realistas, aunque seamos románticos hasta la médula.

A quien pretendo engañar,
supongo que a mí
pero no funciona,
último verso, punto, já,
si todavía ni hemos empezado, 
si no me has dejado enseñarte 
ni la mitad.

Y de ésto tienes más culpa tú
que yo,
porque cada vez que me dices
no, quiero más (te quiero más),
porque no puedo verte y las ganas
van a más, siempre más,
contigo sólo se sumar.

Sólo necesito una hostia,
y dámela por favor,
necesito pasar página,
necesito acabar con este puto libro,
sin dejar marcas, sin subrayar, 
sin dejar esquinas dobladitas
por si algún día te vuelvo a leer.

Y dejarte en algún parque a ver 
si otro insensato se atreve a abrirte, 
y te lea, si te dejas.

Tú no sabrás que decir,
pero yo no sé que hacer,
tú puedes quedarte callada
pero yo no puedo no hacer nada.
"Deja que pase el tiempo" dicen,
pero es que a mí el tiempo me quema,
y me engaña,
como tú.

Me hace creer que ya ha pasado,
que ya has pasado,
pero la noche más inoportuna
tu chat de whatsapp vuelve a estar
el primero.

Y seamos realistas, aunque seamos
más de Bécquer y Espronceda,
aunque seamos románticos hasta la médula,
esto no puede seguir así, no puedo seguir así,
no sé si a ti te llenará tenerme en la recámara,
pero yo no puedo esperar más,
no quiero esperarte más.

No puedo quedarme quieta
viendo como disparas, que todas me llegan,
y que nunca se te acaba la munición.
Quiero que salgas, y que cierres cuando
salgas, que no entre nadie.

Yo ya saldré, no sé si a buscarte,
o a encontrarme,
saldré a tropezarme con cada verso 
que no he escrito,
a atragantarme con cada beso
que me he guardado,

saldré cuando pueda besar otros labios
sin acordarme de ti,
cuando mis insomnios dejen de ser
por ti.

miércoles, 11 de junio de 2014

Verso acabado. Punto.

Me ha costado entenderlo,
pero lo he conseguido.

Tú si eres para tanto,
   el problema es
que no eres para mí.

lunes, 2 de junio de 2014

Un nudo de tres jodidas letras.

Tener por lo menos
tu nombre
en mi boca,

por lo menos
besar
con tu nombre
en mis labios.

Hablar con un nudo
en la garganta,
un nudo de tres
jodidas letras.

Letras que cada día
se me atragantan más,
y más.

Y ya, para.
Joder, necesito
respirar.

Deshazme este
puto nudo,
ya lo has hecho
antes.

Deshaz lo que queda
y bésame,
o ya te beso yo,
pero déjame volver
a respirar.

Déjame volver
a verte,
déjate querer,
déjanos intentarlo.

Dame una oportunidad,
o mejor, dátela
a ti.

Deja que decidan
tus manos,
tu boca
y tus labios,

cuando descubran las ganas
que te tengo.