A quien pretendo engañar,
supongo que a mí
pero no funciona,
último verso, punto, já,
si todavía ni hemos empezado,
si no me has dejado enseñarte
ni la mitad.
Y de ésto tienes más culpa tú
que yo,
porque cada vez que me dices
no, quiero más (te quiero más),
porque no puedo verte y las ganas
van a más, siempre más,
contigo sólo se sumar.
Sólo necesito una hostia,
y dámela por favor,
necesito pasar página,
necesito acabar con este puto libro,
sin dejar marcas, sin subrayar,
sin dejar esquinas dobladitas
por si algún día te vuelvo a leer.
Y dejarte en algún parque a ver
si otro insensato se atreve a abrirte,
y te lea, si te dejas.
Tú no sabrás que decir,
pero yo no sé que hacer,
tú puedes quedarte callada
pero yo no puedo no hacer nada.
"Deja que pase el tiempo" dicen,
pero es que a mí el tiempo me quema,
y me engaña,
como tú.
Me hace creer que ya ha pasado,
que ya has pasado,
pero la noche más inoportuna
tu chat de whatsapp vuelve a estar
el primero.
Y seamos realistas, aunque seamos
más de Bécquer y Espronceda,
aunque seamos románticos hasta la médula,
esto no puede seguir así, no puedo seguir así,
no sé si a ti te llenará tenerme en la recámara,
pero yo no puedo esperar más,
no quiero esperarte más.
No puedo quedarme quieta
viendo como disparas, que todas me llegan,
y que nunca se te acaba la munición.
Quiero que salgas, y que cierres cuando
salgas, que no entre nadie.
Yo ya saldré, no sé si a buscarte,
o a encontrarme,
saldré a tropezarme con cada verso
que no he escrito,
a atragantarme con cada beso
que me he guardado,
saldré cuando pueda besar otros labios
sin acordarme de ti,
cuando mis insomnios dejen de ser
por ti.