martes, 28 de junio de 2016

Espero que puedas perdonarme

Espero que puedas perdonarme.

Siento tu mirada en el suelo
tus pasos cortos
tus manos en los bolsillos
o en la cabeza, o tapándote la cara.
Siento tus insomnios
tus sueños o pesadillas, no sé,
tus vueltas en la cama.
Las patadas al aire
los nudillos en la pared.
Tus ojeras marcadas,
carreras de agua salada por tu cara.
Tus dientes apretados,
tus labios trazando una línea recta.
Siento taparte la boca, siento ser la única que puede.
Siento anular tu necesidad de expresarte
reduciéndola
un
puto
folio en blanco.
Siento obligarte a morderte.

Siento tus orejas ajenas a tus ganas de gritar.
tus ganas de gritar.
tus ganas.
-¿mis qué?-

Quiero oírte gritar
que sueltes la rabia que tienes dentro
que la saques fuera
que te dejes la garganta, joder.
Que notes como araña mientras sube
que tengas que agarrarte el cuello
y sientas el fuego, que ya no está dentro.

Que te quemes que eso cura.

Siento haberlo permitido.
Siento seguir intentando entenderlo.
Siento regalar escusas al resto, 
y a ti no pasarte ni un tercio (de heineken).

Soy yo la que te quita el aire, lo sé
la que te falla
la que nunca te ha dejado ganar.

Soy yo reventando espejos
lloviendo cristales
huyendo de mis propias sombras
o corriendo detrás de ellas, no estoy segura.
Soy yo buscándome a ciegas
y encontrándome,
encontrándome.

Soy yo la que más daño puede hacerte 
y de hecho te lo hago,
y por eso
esto
que esto pues

soy yo pidiéndome perdón.

Paz y amor para el mundo, aquí dentro es otro rollo.