miércoles, 1 de julio de 2020

- la T no es muda -

Un cuerpo extraño,
no me mires.
Que no me encuentro,
no me veo y
¿cómo vas a hacerlo tú?

Está dentro de mí,
dice que no puede salir.
Que hay mucho ruido ahí fuera,
que le da miedo la guerra
y que aquí nadie da tregua.

Que las malas van de buenas,
pero que las malas no son buenas.
Que no te engañen.

Que no pase desapercibido
tanto odio camuflado.

Que bajo mi cobijo
no cabe tu opresión.
Que bajo esta bandera sólo cabe nuestro amor,
comprensión,
cariño,
amistad,
apoyo,
amparo,
auxilio,
refugio
y protección.

Aquí no entra tu mierda.
Dejad de intoxicarnos.

Id a buscar apoyos
allí, el otro bando.

Vended vuestra alma
y vuestros principios
por una razón que no tenéis.
Ya tiene que joder parecerse tanto a ellos.

Tú que apelas al origen de tu opresión,
digamos que es exactamente el mismo...
sólo que multiplicado por dos.

Mientras buscas justificarte
en análisis profundos
de hipotesis surrealistas
con la premisa de que
todos quieren follarte.

Porque, ¡Oh tú, reina del mundo!
Sólo tú decides quién cabe en la lucha,
en esta guerra en la que tú sola
te has convertido en el caballo de Troya.
Tú que encabezabas la vida,
que hablabas por todas,
ahora eres metástasis en esto tan bonito
que habíamos construido.

No es mi lucha,
no es tu lucha.
Es nuestra lucha,
la de todas.

Porque estamos juntas en esto,
sino no hay esto.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Me gustas por los cinco sentidos.

Me encanta mirarte cuando no sabes que te miro
y cuando me pillas aguantarte la mirada hasta que no puedes más.
Ya aguantas mucho ratona.
Me encanta que brilles, me iluminas, y cuanto más cerca más.
Te quiero tan cerca que me rocen tus pestañas.

Me encanta cuando te pones tierna y me regalas palabras bonitas,
y cuando no me lo dices a mí pero se lo gritas al mundo.
Me encanta tu voz de locutora de radio sexy
y me encanta todo lo que tienes que decir, así que grita,
grita mucho, que todo el mundo te oiga.

Me encanta abrazarte
cuando llevamos unos cuantos días sin vernos
y volver a sentir tu olor.
En serio, es súper especial.
Hueles a todo lo bueno que me ha pasado.

Pero sabes mejor,
sabes a aquel 19 y a mis ganas de cenar.
Sabes a toda una noche de sexo y caricias,
y sabes a calma cuando el resto del mundo está en guerra.
Sabes a crepes con nutella.

Tu cuerpo y mi cuerpo, perfecta simbiosis.
Tus labios en mi cuello, mis dientes en tu culo.
la piel de gallina cada vez que me tocas
y te toco, y te encanta, y me agarras fuerte, ya no te suelto.
Contigo no existe el frío, ya sólo calor.


19 de septiembre de 2018, felices dos años nena.




martes, 29 de mayo de 2018

No tengo muy claro que venía a decir,
que te odio o algo así.


Que nada fue casualidad, pero eso tú ya lo sabes.
que yo estaba mal y tú, de repente tú.
sin avisar ni hostias.
me bailaste lento.
cerré los ojos y cuando los abrí ya me estabas besando el cuello.
te agarré.
los volví a cerrar y al abrirlos ya estábamos en los baños de aquel antro de mierda (al que he evitado volver).


Tu boca me lo pedía a gritos.
yo ahí descubrí que me encantaba decirte que no.
hablamos del verano y de los platos que ibas a fregar.
querías que me fuera contigo a casa.
"háblame mañana. no lo vas a hacer."
ya estabas dentro. no sé como, pero entraste.
Después ya vinieron las escusas,
y yo intentando frenar.
y tú que no me dejabas.
porque tu cuarto.
porque tu cama.
porque tus manos.
¿qué clase de traumas tienes?
Vacilas.
"vente esta noche".
Escusas.
¿por qué eres así?
Intriga.
"Joder, usa otro apelativo..."
bua que rara eres, me encanta.
y yo a ti, lo sé, vi cómo me mirabas,
por eso nunca he entendido nada.


Desapareciste. Desaparecimos.
sin despedirnos, como a ti te gusta.
porque al final somos eso, de todo menos despedidas.


Ah no, espera, ¿cómo era?
somos lo que hacemos sentir a los demás, ¿no?
Menos mal que no somos lo que sentimos.



Daba igual, ya no estabas para verlo,
pero todavía te paseabas por mi cabeza en días grises.
Y volviste, como vuelve septiembre,
y mi rencor y yo nos encargamos de recordarte lo mierda que fuiste (que volviste a ser) y que probablemente seguirás siendo toda tu puta existencia.
Y todo porque, por desgracia para mí, me hiciste sentir, y esto ya no me lo arrancas.


Después volviste a huir, como haces siempre. Cobarde.
¿Pero sabes qué? gracias.
Gracias,
es lo mejor que has hecho por mí.


pd: te escribí un par de poemas de mierda (como tú) que nunca leerás.


Después de mil heridas,
que no cicatrices
porque todavía cuelgan hilos.

quiero hacértelo pagar hueso a hueso. 
que me chupes cada herida y saborees el dolor.
que te bebas toda esta sangre.
Atragántate.




desde ti me llaman rencorosa, no sé por qué.








jueves, 2 de noviembre de 2017

Cuando decides que ya ha sido suficiente dolor

Después de todo,
de mil perdones,
de levantar la mano,
de apretar el puto.
Después de mil heridas,
que no cicatrices
porque todavía cuelgan hilos.
Después de cien primeras veces
y ni una puta despedida.
Después de todo, mierda.
Eres mierda. Eres una puta mierda.
Y ahora cruzo en rojo,
ya no miro,
me la suda ese coche viniendo hacia nosotras.
Ya no soy tan mona.
Ahora sigo,
ya no aviso.
Ya no soy tan dulce,
ya sólo sal.

Hombros pa alante, cabeza al suelo,
por si estallo si te veo.
Mente en blanco, ojos rojos.
Puños rasgados y tiempo biengastado
en joderme
por joderte,
por si sigues dentro.

No seré yo la que ponga excusas,
ni voy a seguir regalándote treguas.
No voy a bailar,
sólo quiero que el karma lo vuelva a hacer,
sólo quiero no volver a temblar
si vuelves a aparecer.

Mil demonios despertando en una mente al límite. 
Estoy en el puto borde.
Un fantasma, tú me suenas.
Este dolor no es nuevo, sólo más intenso.
Vienes a empujarme.
No, solo a recordarte que te lo juraste.
Quieres que salte.
Mandarlo todo a tomar por culo, 
repartir un poco este dolor pa no tragarlo yo. 
Sembrar un poco de eso que tú me escupes. 
Hacértelo pagar hueso a hueso. 
Que me chupes cada herida y saborees el dolor.
Que te bebas toda esta sangre.
Atragántate.

domingo, 29 de octubre de 2017

Que te quemes que eso cura, decía.
Inocente.
Esa mierda te deja una cicatriz
para el resto de tu vida.
Que el tiempo no está siendo mi cura, 
sólo una suave y lenta agonía.
Pero sólo queda rabia
en cantidades industriales,
desbordando por todo mi cuerpo
eterno inconformismo,
infinita impaciencia
Irracional y animal deseo
de jugar,
a ver quién pierde más.
jugando como si pudiésemos ganar,
como si se pudiese no perder.
siempre duele,
siempre pierdes.
y nadie lo entiende
y seguimos queriendo jugar,
por pura inercia será
sino de qué.
Dice que odia a la humanidad
porque después de tantos siglos
todavía no hemos aprendido a amar.
Cómo queréis que ame
si no conozco el amor
sólo he visto odio
odio
odio
y más odio.
Sociedades que te empujan
a matrimonios vacíos,
a seguir el orden
o lo que ellos conocen como orden,
el peor de los caos (del griego, abismo).
el amor llevado a tribunales,
a psicólogos,
a comisarías,
a hospitales,
el amor llevado a la muerte
odio,
siempre odio.
Siempre pierdes.

Sé que no tengo derecho
a volver aquí
como si nada hubiese pasado.
Pretender que todo sea como antes,
que me acaricies como antes,
que me escuches como antes,
que me dejes ser como hacías antes.

Como solía,
me siento ante ti
y dejo mi mente en blanco
(lo más en blanco que puedo)
me dispongo a dejar sangrar la herida,
pero la herida ya no sangra,
ahora sólo duele
y no puedo hacer nada
para que pare.

Y qué puedo hacer
si yo sólo sabía sangrar.
Sólo sabía desangrarme ante ti,
dolerme muchísimo contigo,
no sabes como me dolía.
Pero lo hacías ligero,
no me ahogaba de dolor,
simplemente flotaba en él,
contigo.

Buceaba entre huesos, sangre y heridas,
me abría en canal para sumergirme
y así poder encontrar algo
que diese sentido
a eso que llamo dolor.