Después de todo,
de mil perdones,
de levantar la mano,
de apretar el puto.
Después de mil heridas,
que no cicatrices
porque todavía cuelgan hilos.
Después de cien primeras veces
y ni una puta despedida.
Después de todo, mierda.
Eres mierda. Eres una puta mierda.
Y ahora cruzo en rojo,
ya no miro,
me la suda ese coche viniendo hacia nosotras.
Ya no soy tan mona.
Ahora sigo,
ya no aviso.
Ya no soy tan dulce,
Ya no soy tan dulce,
ya sólo sal.
Hombros pa alante, cabeza al suelo,
por si estallo si te veo.
Mente en blanco, ojos rojos.
Puños rasgados y tiempo biengastado
en joderme
por joderte,
por si sigues dentro.
No seré yo la que ponga excusas,
ni voy a seguir regalándote treguas.
No voy a bailar,
sólo quiero que el karma lo vuelva a hacer,
sólo quiero no volver a temblar
si vuelves a aparecer.
si vuelves a aparecer.
Mil demonios despertando en una mente al límite.
Estoy en el puto borde.
Un fantasma, tú me suenas.
Este dolor no es nuevo, sólo más intenso.
Vienes a empujarme.
No, solo a recordarte que te lo juraste.
Quieres que salte.
Mandarlo todo a tomar por culo,
repartir un poco este dolor pa no tragarlo yo.
Sembrar un poco de eso que tú me escupes.
Hacértelo pagar hueso a hueso.
Que me chupes cada herida y saborees el dolor.
Que te bebas toda esta sangre.
Atragántate.
Atragántate.