miércoles, 1 de julio de 2020

- la T no es muda -

Un cuerpo extraño,
no me mires.
Que no me encuentro,
no me veo y
¿cómo vas a hacerlo tú?

Está dentro de mí,
dice que no puede salir.
Que hay mucho ruido ahí fuera,
que le da miedo la guerra
y que aquí nadie da tregua.

Que las malas van de buenas,
pero que las malas no son buenas.
Que no te engañen.

Que no pase desapercibido
tanto odio camuflado.

Que bajo mi cobijo
no cabe tu opresión.
Que bajo esta bandera sólo cabe nuestro amor,
comprensión,
cariño,
amistad,
apoyo,
amparo,
auxilio,
refugio
y protección.

Aquí no entra tu mierda.
Dejad de intoxicarnos.

Id a buscar apoyos
allí, el otro bando.

Vended vuestra alma
y vuestros principios
por una razón que no tenéis.
Ya tiene que joder parecerse tanto a ellos.

Tú que apelas al origen de tu opresión,
digamos que es exactamente el mismo...
sólo que multiplicado por dos.

Mientras buscas justificarte
en análisis profundos
de hipotesis surrealistas
con la premisa de que
todos quieren follarte.

Porque, ¡Oh tú, reina del mundo!
Sólo tú decides quién cabe en la lucha,
en esta guerra en la que tú sola
te has convertido en el caballo de Troya.
Tú que encabezabas la vida,
que hablabas por todas,
ahora eres metástasis en esto tan bonito
que habíamos construido.

No es mi lucha,
no es tu lucha.
Es nuestra lucha,
la de todas.

Porque estamos juntas en esto,
sino no hay esto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario