domingo, 10 de agosto de 2014

valiente

Por qué tienes que ser tan jodidamente insoportable, arrogante y creído, y por qué coño has tenido que venir a parar a mí. A veces me dejas sin palabras, bueno, normalmente me dejas sin palabras, pero el otro día me calentaste y no precisamente como sueles hacerlo. Es que no tienes ni puta idea, sólo eres un jodido cobarde más al que le da pánico el compromiso, y déjame decirte que la gente así no escasea, tú que vas de diferente. Déjate llevar alguna vez, aunque suene demasiado bien como dice Pucho. Se que tienes fobia a eso de atarte pero, ¿acaso no te atas la tabla de surf al tobillo?, y es que si no lo hicieras la primera ola te la quitaría, y no se tú, pero yo me ato los cordones de las zapatillas para no perderlas por el camino, y ¿qué pasaría si no echases el ancla de ese barquito en el que tan libre dices que te sientes?. Yo doy gracias cada mañana al cielo, o al suelo, o al karma, o a lo que coño sea, por atarme a tantas cosas, por dejarme tener tantas cuerdas (que no es que estén muy bien de la cabeza pero), y que gracias a esas cuerdas me siento más libre aunque te suene paradójico. Que muchas veces esas cuerdas también sujetan, y que me creas si te digo que no me desharía ni un solo nudo de ellas, ni siquiera de ti, porque aunque empiece a estar un poco hasta los huevos, tú me haces libre.
Te defines como un pájaro enjaulado, pero es que esas rejas te las pones tú. Y es que al fin y al cabo la vida es eso ¿no?, vivir y dejar vivir, liar y dejarse liar, morir y dejarse matar. Sólo te matarán aquellos a los que les des el poder de hacerlo, pero a veces hay que arriesgar, y es que una vez escuché que si no mueres al menos siete veces en vida, no has vivido, y que razón, porque déjame decirte que cuando me mataste fue cuando más viva me sentí.

(atrévete a sentir)

domingo, 20 de julio de 2014

Ni te molestes en leerlo.

Verano,
y yo tan fría, 
y el tiempo que me quiere
acompañar en estos días.

Tan fría,
y tan vacía,
tan sin ti,
y sin nadie,

y que injusta soy,
y que débil,
ya me queda grande
hasta fingir que soy fuerte.

Cobarde,
inadaptada,
antisocial,
dependiente,
tan demente,
y tonta,

en fin,
ni os molestéis
en conocerme,
en serio,
no os perdéis nada,

y se de alguien 
que os lo confirmará,
alguien a quien le ofrecí
todo y no lo quiso,
pero sabe que no
se perdió nada.

Sólo soy una gilipollas
más a la que
no le llena nada,
no valora nada,
no entiende nada,
y nunca nada
pero siempre nada
(por no ahogarme y eso).

Y sigo por lo de siempre,
mi siempre,
y no ese nunca
que ojalá nunca hubiese sido
nada.

sábado, 28 de junio de 2014

Seamos realistas, aunque seamos románticos hasta la médula.

A quien pretendo engañar,
supongo que a mí
pero no funciona,
último verso, punto, já,
si todavía ni hemos empezado, 
si no me has dejado enseñarte 
ni la mitad.

Y de ésto tienes más culpa tú
que yo,
porque cada vez que me dices
no, quiero más (te quiero más),
porque no puedo verte y las ganas
van a más, siempre más,
contigo sólo se sumar.

Sólo necesito una hostia,
y dámela por favor,
necesito pasar página,
necesito acabar con este puto libro,
sin dejar marcas, sin subrayar, 
sin dejar esquinas dobladitas
por si algún día te vuelvo a leer.

Y dejarte en algún parque a ver 
si otro insensato se atreve a abrirte, 
y te lea, si te dejas.

Tú no sabrás que decir,
pero yo no sé que hacer,
tú puedes quedarte callada
pero yo no puedo no hacer nada.
"Deja que pase el tiempo" dicen,
pero es que a mí el tiempo me quema,
y me engaña,
como tú.

Me hace creer que ya ha pasado,
que ya has pasado,
pero la noche más inoportuna
tu chat de whatsapp vuelve a estar
el primero.

Y seamos realistas, aunque seamos
más de Bécquer y Espronceda,
aunque seamos románticos hasta la médula,
esto no puede seguir así, no puedo seguir así,
no sé si a ti te llenará tenerme en la recámara,
pero yo no puedo esperar más,
no quiero esperarte más.

No puedo quedarme quieta
viendo como disparas, que todas me llegan,
y que nunca se te acaba la munición.
Quiero que salgas, y que cierres cuando
salgas, que no entre nadie.

Yo ya saldré, no sé si a buscarte,
o a encontrarme,
saldré a tropezarme con cada verso 
que no he escrito,
a atragantarme con cada beso
que me he guardado,

saldré cuando pueda besar otros labios
sin acordarme de ti,
cuando mis insomnios dejen de ser
por ti.

miércoles, 11 de junio de 2014

Verso acabado. Punto.

Me ha costado entenderlo,
pero lo he conseguido.

Tú si eres para tanto,
   el problema es
que no eres para mí.

lunes, 2 de junio de 2014

Un nudo de tres jodidas letras.

Tener por lo menos
tu nombre
en mi boca,

por lo menos
besar
con tu nombre
en mis labios.

Hablar con un nudo
en la garganta,
un nudo de tres
jodidas letras.

Letras que cada día
se me atragantan más,
y más.

Y ya, para.
Joder, necesito
respirar.

Deshazme este
puto nudo,
ya lo has hecho
antes.

Deshaz lo que queda
y bésame,
o ya te beso yo,
pero déjame volver
a respirar.

Déjame volver
a verte,
déjate querer,
déjanos intentarlo.

Dame una oportunidad,
o mejor, dátela
a ti.

Deja que decidan
tus manos,
tu boca
y tus labios,

cuando descubran las ganas
que te tengo.

domingo, 18 de mayo de 2014

Ahora más que nunca.

"-¿Qué quieres ser de mayor?
 -Feliz.
 -No entiendes la pregunta.
 -No, tú no entiendes la vida."

domingo, 4 de mayo de 2014

A la mujer de mi vida.

Dicen que eres
lo que eres
por venir
de donde vienes,

y está claro que si yo
soy lo que soy
es porque vengo
de ti.

Que la familia
no se elige
pero yo te elegiría
mil veces.

Que si yo soy
poeta
es porque tú eres
poesía.

Que lo más importante
no lo enseñan los libros,
lo más importante
lo he aprendido de ti,

el ser humana en esta
sociedad deshumanizada,
el ser honrada en esta
sociedad corrupta,

el ser honesta en esta
sociedad hipócrita,
el ser tolerante en esta
sociedad fanática,

a sentir en esta
sociedad insensible...

Cuando pierdo la fe
en la humanidad
me acuerdo de ti
y se me pasa.

No puedo decirte
otra cosa que:
gracias mamá,
te quiero.