domingo, 19 de octubre de 2014

Dime dónde.

Dónde han quedado
aquellas tardes
en las que lo raro
era estar cinco minutos
sin reírse.
Aquellas meriendas
los viernes
en el lugar de siempre
a la hora de siempre.
Aquel parque
al que solíamos ir
después,
donde presumíamos
de lo diferentes
que éramos,
donde bebimos 
por primera vez,
donde nos fumamos
ese trozo de papel,
donde le besé,
donde un chico
me rompió 
por primera
y última
vez.

Dónde ha quedado
aquella inocencia,
aquellos ojos
sin miedo a nada,
aquella boca que
no se callaba
lo que pensaba,
aquella niñata
a la que echaban
siempre de clase.
Dónde quedaron
aquellos tiempos
en los que no
necesitábamos
la hierva de la risa
para reírnos de todo.
Dónde está 
mi inconformismo,
mi rebeldía,
mis ganas de probarlo todo,
de cambiarlo todo.
Dónde coño me he dejado
las ganas de seguir.
Dónde cojones he puesto
mis motivaciones.
Y dime por donde
queda más o menos
cuando éramos
tan jodidamente
felices
y ni siquiera
lo sabíamos.
Cómo podemos
ser tan jóvenes
y sentirnos así,
y que injusto
tener tantas ganas
pero no saber donde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario