Las manos en la cara intentando frenar el desastre,
buscando la llave de paso para cortar el agua.
Pero no somos máquinas.
Miles de lágrimas saliendo y clavándose como putas agujas.
Como las putas agujas del reloj.
Hace ocho meses ya. Ocho meses de mierda.
Ocho meses desde que te fuiste y te llevaste contigo un trozo de cada uno de nosotros.
Ocho meses en los que nadie me ha sabido explicar por qué cojones estás muerto
y no disfrutando (o sufriendo) tus dieciocho años.
Ocho putos meses que han tenido que ser un infierno para tu hermana.
Ocho meses sin ti, Diego. Te echamos de menos.
La muerte de un colega nunca se supera, y menos a esta edad, con esta mente tan frágil.
Pero tampoco se superan las horas en la comisaria, ni en el hospital, ni las ambulancias,
ni esa puta llamada el domingo "tía, que Pollo se ha intentado suicidar".
Y en mi cabeza sólo un "no, otra vez no por favor".
Explícame como coño se reacciona a eso.
Decidme que coño hay que hacer cuando te dicen que un amigo tuyo se ha intentado suicidar.
"Tranquila está bien (dentro de lo que cabe). Le van a dar el alta en el hospital, pero le tienen que ingresar en un psiquiátrico."
Que mierdas me estás contando de un psiquiátrico. Le conozco joder, no está loco. Sólo está hasta la polla, como todos.
Pero es que no entiendo que cojones se te tiene que pasar por la cabeza para decidir con veinte años que hasta aquí. Que ya está, que se acabo.
Y de repente te acuerdas de aquella noche, borrachos, en aquel parque "mira el tatu, ¿ves la cicatriz? me intenté suicidar con catorce años".
Es la putada de que la mayoría de tus conversaciones transcendentales se den después de una botella.
Es la putada de tener que colocarse para aguantar toda esta puta mierda.
Tantos cables de alta tensión y yo tan de inundarme.
Y que este mar ya no aguanta más naufragios.
Que prefiero el dolor físico antes que estas putas palizas psicológicas, en serio.
Y menos mal que puedo escribirlo.
Que es verdad eso de o lo sacas fuera o te come por dentro.
En ocho meses un amigo a muerto y otro se ha intentado suicidar (otra vez).
Sí, mi vida da para peli o para capítulo de skins por lo menos.
Total,
creo que es tontería pensar que la vida va más allá de este puto instante,
igual que es tontería pensar que el amor es algo más que putas reacciones químicas.
(creo que este es el desencantamiento de la sociedad del que hablaba Weber)
lunes, 15 de junio de 2015
sábado, 16 de mayo de 2015
inoportunos versos sucios
Y aquí estamos otra vez.
Esta vez pensaba que iba a tardar más en volver.
Pero está claro que eso del equilibrio
no es lo mío.
Y es que me he visto tan cerca,
te he visto tan lejos que.
Estaba todo negro y lo empecé a ver tan claro que.
Había olvidado como sonaban tus disparos
en mis silencios,
y como me quemaban.
Había olvidado los cristales y mis pies descalzos.
Los labios sellados, los ojos bien abiertos,
y si aprieto los dientes aguanto otra noche.
A duras penas, pero aguanto.
Y con los puños cerrados me recuerdo
que me la suda que abras tus piernas,
y me culpo por no haber conseguido
salvarte, salvarme.
Pido tregua y parece que se la lleva el viento.
Y no sé si es de locos pensar que hay vida
en algo que está muerto.
Y si es, igual no soy, igual me has vuelto.
Que sigo atada y sólo escribo para que lo entiendas.
Me desangro y me deshago en versos,
me desnudo para ti como nunca lo he hecho para nadie.
Me jodo la vida destrozándome por dentro,
chica sana y deportista, eso es todo un cuento.
Alma cansada, futuro incierto, niña que prometía
y sociedad que pronto jodió sus sueños.
Pero eso ya no importa, te reconocen por lo que eres,
pero tú me recordarás por lo que nunca seré(mos).
Y ojalá existiesen al menos recuerdos,
para que no me matasen sólo las ganas,
como mis dedos acariciando tu espalda.
Y a veces se me cae el mundo encima,
pero febrero me dijo que siguiera adelante,
y yo le hice caso.
Cuerpo presente, mente ausente.
Mi filosofía de vida.
Que al menos mi cabeza vuele todo lo alto
que mi cuerpo no puede.
Y darle color a esta puta vida monocromática.
Que importa tanto lo que hay debajo de tu pelo,
como lo que hay debajo de tu piel.
Esta vez pensaba que iba a tardar más en volver.
Pero está claro que eso del equilibrio
no es lo mío.
Y es que me he visto tan cerca,
te he visto tan lejos que.
Estaba todo negro y lo empecé a ver tan claro que.
Había olvidado como sonaban tus disparos
en mis silencios,
y como me quemaban.
Había olvidado los cristales y mis pies descalzos.
Los labios sellados, los ojos bien abiertos,
y si aprieto los dientes aguanto otra noche.
A duras penas, pero aguanto.
Y con los puños cerrados me recuerdo
que me la suda que abras tus piernas,
y me culpo por no haber conseguido
salvarte, salvarme.
Pido tregua y parece que se la lleva el viento.
Y no sé si es de locos pensar que hay vida
en algo que está muerto.
Y si es, igual no soy, igual me has vuelto.
Que sigo atada y sólo escribo para que lo entiendas.
Me desangro y me deshago en versos,
me desnudo para ti como nunca lo he hecho para nadie.
Me jodo la vida destrozándome por dentro,
chica sana y deportista, eso es todo un cuento.
Alma cansada, futuro incierto, niña que prometía
y sociedad que pronto jodió sus sueños.
Pero eso ya no importa, te reconocen por lo que eres,
pero tú me recordarás por lo que nunca seré(mos).
Y ojalá existiesen al menos recuerdos,
para que no me matasen sólo las ganas,
como mis dedos acariciando tu espalda.
Y a veces se me cae el mundo encima,
pero febrero me dijo que siguiera adelante,
y yo le hice caso.
Cuerpo presente, mente ausente.
Mi filosofía de vida.
Que al menos mi cabeza vuele todo lo alto
que mi cuerpo no puede.
Y darle color a esta puta vida monocromática.
Que importa tanto lo que hay debajo de tu pelo,
como lo que hay debajo de tu piel.
Y no sabes como me asusta
(no) tenerte
tan dentro.
domingo, 19 de abril de 2015
tal vez
Igual nos estamos equivocando, del todo.
Tal vez tenía razón cuando me dijo
"no tienes que encontrar nada
que valga la pena,
algún día te chocarás con alguien
que se merezca estar ahí cuando tu boca
decida acercarse a tus orejas"
Y no puedes controlar que te destruyan
sin tu permiso,
o peor,
puedes caer en la autodestrucción (in)consciente.
Incontrolable y devastadora.
Y no le busques sentido,
es como lo de que te gusten más las pelis
cuando te hacen sufrir.
Si estás en ese punto, créeme, se sale.
Puedes dejar de hacerte daño,
pero es muy difícil.
El dolor es un vicio, muy malo.
Peor que el de pupilas dilatadas
y ojos rojos (no precisamente de llorar).
Por eso héroes aquí,
son los que te hacen enseñar los dientes
y no para morder.
Y joder, que duro es esto,
pero explícale al que vive entre cartones
que no encuentras tu sitio,
que el mundo no te entiende,
que no te sientes realizada,
que no sabes que hacer con tu vida.
Se va a reír en tu puta cara.
O igual llora.
¿Sabéis?
Creo que la felicidad no es un estado
de larga duración,
creo que simplemente son momentos
más fugaces
que algunas noches de verano.
Felicidad es un viernes al salir de clase
y las cerves en el cienmon de después.
Felicidad es cenar tortitas con nutella un sábado
por la noche.
O cuando llevas muchísimo tiempo aguantándote el pis,
y por fin encuentras un baño, y meas,
y se te queda una cara de gilipollas increíble.
Felicidad es un polvo bien echado.
Un abrazo de mi hermana.
Dormir con mis gatos.
Ir al pueblo.
Hacer reír a mi madre.
Tocar la batería.
Jugar al fútbol con mi prima.
Llegar a casa borracha y superar la carrera de obstáculos
que supone llegar hasta la cama.
Leer un libro y descubrir que un hombre del siglo pasado
pensaba igual que tú.
Felicidad es saber que somos orden
porque somos revolución.
Felicidad es cantar la canción de las salchipapas,
o reírnos de un chulo con andares prepotentes
que se tropieza por la calle.
Felicidad es ir siempre tan bien acompañada.
Felicidad es no madrugar,
o ver a una chica preciosa leyendo un libro sobre feminismo
en el metro.
Felicidad fue volver a escuchar tu voz en directo,
y no romperme (no del todo).
Total, que tampoco estoy tan mal.
y yo,
tal vez,
algún día.
viernes, 20 de marzo de 2015
fénix
Nunca encontrar las palabras.
llorar en silencio, mirando al suelo.
ver pasar más trenes que sonrisas,
no saber a cuál subirte.
a la que brille más o la que esté más rota.
al que me lleve lejos o al que me traiga a casa.
donde la vida no tiene sentido,
donde el sentido es no entender la vida.
Como quien dice que ama la vida
poniéndose a doscientos en la autopista,
poniéndose hasta el culo cada fin de semana.
¿y tú qué buscas? aire, o más humo, no sé.
Segundas oportunidades y orgullos rotos.
Hecha de decepciones y un cartel que dice
"fállame"
heridas que adornan mi vida,
golpes bajos fuera de tiempo.
El tiempo que no se pone en mi lugar.
olvidarte fue dos días, lo que jode son las noches.
la película de los domingos a medias, como mis ganas.
mis próximos mil insomnios, con sus cien mil pesadillas.
Nuestra segunda virginidad.
mis heridas en los labios y la sal en los tuyos (nuestro primer beso)
que mientes más que hablas
y a pesar de todo,
brillas cuando se va la luz.
en un constante yo contra mí misma,
calada a calada y el alma cada vez más gris ceniza.
ver pasar más trenes que sonrisas,
no saber a cuál subirte.
a la que brille más o la que esté más rota.
al que me lleve lejos o al que me traiga a casa.
donde la vida no tiene sentido,
donde el sentido es no entender la vida.
Como quien dice que ama la vida
poniéndose a doscientos en la autopista,
poniéndose hasta el culo cada fin de semana.
¿y tú qué buscas? aire, o más humo, no sé.
Segundas oportunidades y orgullos rotos.
Hecha de decepciones y un cartel que dice
"fállame"
heridas que adornan mi vida,
golpes bajos fuera de tiempo.
El tiempo que no se pone en mi lugar.
olvidarte fue dos días, lo que jode son las noches.
la película de los domingos a medias, como mis ganas.
mis próximos mil insomnios, con sus cien mil pesadillas.
Nuestra segunda virginidad.
mis heridas en los labios y la sal en los tuyos (nuestro primer beso)
que mientes más que hablas
y a pesar de todo,
brillas cuando se va la luz.
en un constante yo contra mí misma,
calada a calada y el alma cada vez más gris ceniza.
sábado, 21 de febrero de 2015
de seguir
"Creo que no va a caber todo lo que te tengo que decir en esta mierda de tarjeta que le robé a mi pobre tía... pero más que nada porque hasta un libro se me quedaría corto contigo. Sabes que admiro todo de ti, sobre todo la habilidad que tienes de sacar lo mejor de mí y de hacerme ver la realidad tal y como es (aunque en eso de adivinar el futuro siempre fallas). Gracias por quererme como soy, por aguantar mis gilipolleces y mi bipolaridad. Gracias de verdad, porque soy como soy gracias a ti, porque ya no tengo miedo a nada ni a nadie, porque contigo me sobra todo lo demás.
Aunque nos peleemos y nuestras ganas de matarnos cada día van a más, sé que nunca, NUNCA, te perderé, porque eso sería como perder la vida (que cursi soy).
Casi todo el amor que siempre he guardado es para ti (el salami no, sorry). Lo estaba guardando para alguien que valiera la pena, estaba esperando a que aparecieras para dártelo, y que aunque estés rota (como yo) te reconstruiré, y te salvaré de tus miedos (aunque todavía no te los he encontrado, pequeña valiente).
Yo love Paco (y Gati).
Felices 19 a mi lado. Que te quiero más que a mi vida.
PD: en otra vida seguro que fuimos gatitos hermanitos."
Eres la razón por la que todo,
mi razón.
(y por lo del salami no te preocupes..)
Aunque nos peleemos y nuestras ganas de matarnos cada día van a más, sé que nunca, NUNCA, te perderé, porque eso sería como perder la vida (que cursi soy).
Casi todo el amor que siempre he guardado es para ti (el salami no, sorry). Lo estaba guardando para alguien que valiera la pena, estaba esperando a que aparecieras para dártelo, y que aunque estés rota (como yo) te reconstruiré, y te salvaré de tus miedos (aunque todavía no te los he encontrado, pequeña valiente).
Yo love Paco (y Gati).
Felices 19 a mi lado. Que te quiero más que a mi vida.
PD: en otra vida seguro que fuimos gatitos hermanitos."
Eres la razón por la que todo,
mi razón.
(y por lo del salami no te preocupes..)
lunes, 9 de febrero de 2015
¿y tú de principios o de finales?
Todo este tiempo que he perdido
era para ti, todo tuyo.
Pero en tiempos de guerra
cualquier agujero es trinchera
(y quien dice agujero
dice edificio abandonado).
Y es que siempre
fue más fácil
abrirse de piernas
que abrir otras cosas
(y duele menos).
Siempre he sido
muy de desnudarme rápido,
y no me refiero a quitarme
la ropa.
Por eso me taladro la cabeza
pensando que
"no debí saber quien eras,
no debí contar mis penas".
Pero hay tantas cosas
que no debería hacer y hago.
Y qué queréis que haga
si me encanta hacer
lo que no debo,
igual por eso no lo puedo evitar(te).
Y yo lo intento,
y ya no te escribo tanto,
y la mitad de las veces
te quedas en borradores, pero,
demasiados finales nos da ya la vida, ¿no?
¿quién soy yo para acabar con esto?
Pero hay tantas cosas
que no debería hacer y hago.
Y qué queréis que haga
si me encanta hacer
lo que no debo,
igual por eso no lo puedo evitar(te).
Y yo lo intento,
y ya no te escribo tanto,
y la mitad de las veces
te quedas en borradores, pero,
demasiados finales nos da ya la vida, ¿no?
¿quién soy yo para acabar con esto?
Es muy triste que seamos
tan jóvenes
y entendamos tanto
de finales,
y sólo entendemos de finales felices
en la cama,
ya ni las películas acaban
como yo quiero
(ni siquiera las que me monto yo).
(ni siquiera las que me monto yo).
Pero más triste sería
no entender
de principios
(en los dos sentidos).
sábado, 31 de enero de 2015
siempre me ha dolido callarme
He perdido la cuenta de las veces
que me cago en dios,
porque a quien madruga
dios no existe,
y si existe menudo hijo de puto.
Sí, habéis leído bien.
Además, estoy segura de que
si existe algún ser supremo
ordenador del cosmos
es mujer, negra y lesbiana,
y que os jodan.
Yo ya me he ganado mi sitio
en el fuego eterno,
pero soy friolera así que..
la putada es que allí
también estaréis vosotros.
Y no te preocupes abuela,
blasfemar me hace libre.
Igual me entendéis algún día,
si en vez de pedirle
tanto perdón a dios,
probáis a decir "lo siento"
a una persona, que exista me refiero.
En serio, probad a creer en
las personas que os rodean
y no en cuentos
que nos meten en la cabeza
desde pequeños.
Probad a pensar
por vosotros mismos.
Y sobre todo, no tratéis de
imponer vuestras creencias.
No metáis vuestros rosarios
en los ovarios de las mujeres,
ni vuestros crucifijos
en la cabeza de los niños.
No presumáis de voto de pobreza
cuando vivís en un palacio
y vestís con túnicas de oro,
cuando el Vaticano es el país
más rico del mundo
(aunque para empezar ninguna
religión debería tener un país).
No presumáis de predicar
la paz y el amor,
cuando sois el origen
del racismo, del machismo
y de la homofobia.
Y sobre todo, por favor,
que dejen de aparecer niños
bajo las sotanas de esos
"representantes de dios".
Perdonadme si os ofendo,
(no me perdonéis, me la suda)
pero de verdad creo
que las religiones
son el cáncer de la humanidad.
Y digo las religiones, en plural,
(sobre todo las más masivas)
porque el judaísmo y el islamismo
tampoco se quedan atrás,
y podría darles también lo suyo,
pero me cebo con el cristianismo
porque es la que me saca de quicio
a diario,
y porque quiero que pa algo
soy mía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)