Y todo esto por qué,
para qué.
Qué sentido tiene nada
si ya nada tiene sentido y,
por qué seguimos.
Por qué te cruzas y parece que vuelve a merecer la pena,
como si no supiera que voy a volver a llegar hecha mierda,
que voy a caminar mirando al suelo arrastrando mi pena
y tus putas cadenas.
Por qué te miro como cuando deseaba que volvieras,
si tú ya estás aquí
volviendote a ir,
y te toco como lo imaginaba en mi cabeza,
pero tu piel ya no es tu piel, sólo son calles frías donde me he vuelto a perder y,
te beso, pese a todo te beso.
Te beso cada esquina, cada portal,
y tu termómetro, beso hasta el hielo de tu termómetro,
que marca cada vez más frío
y menos ropa.
Creamos microclimas.
yo intento quemar la lluvia y tú,
tú haces llorar al fuego.
No entendernos siempre se nos ha dado bien.
Que aquí el error por ti igual, pero por mí no espera.
Pero para qué,
si por lo visto en mis brazos sólo estabas de paso
y ahora, ahora me pesan.
Ahora todo huele a ti,
todo me sabe a ti,
todo era por ti porque yo,
yo quería un tú, te, ti, conmigo,
pero ahora yo, me, mí, sin ti.
lunes, 5 de diciembre de 2016
martes, 28 de junio de 2016
Espero que puedas perdonarme
Espero que puedas perdonarme.
Siento tu mirada en el suelo
tus pasos cortos
tus manos en los bolsillos
o en la cabeza, o tapándote la cara.
Siento tus insomnios
tus sueños o pesadillas, no sé,
tus vueltas en la cama.
Las patadas al aire
los nudillos en la pared.
Tus ojeras marcadas,
carreras de agua salada por tu cara.
Tus dientes apretados,
tus labios trazando una línea recta.
Siento taparte la boca, siento ser la única que puede.
Siento anular tu necesidad de expresarte
reduciéndola
a
un
puto
folio en blanco.
Siento obligarte a morderte.
Siento tus orejas ajenas a tus ganas de gritar.
tus ganas de gritar.
tus ganas.
-¿mis qué?-
Quiero oírte gritar
que sueltes la rabia que tienes dentro
que la saques fuera
que te dejes la garganta, joder.
Que notes como araña mientras sube
que tengas que agarrarte el cuello
y sientas el fuego, que ya no está dentro.
Que te quemes que eso cura.
Siento haberlo permitido.
Siento seguir intentando entenderlo.
Siento regalar escusas al resto,
y a ti no pasarte ni un tercio (de heineken).
Soy yo la que te quita el aire, lo sé
la que te falla
la que nunca te ha dejado ganar.
Soy yo reventando espejos
lloviendo cristales
huyendo de mis propias sombras
o corriendo detrás de ellas, no estoy segura.
Soy yo buscándome a ciegas
y encontrándome,
encontrándome.
Soy yo la que más daño puede hacerte
y de hecho te lo hago,
y por eso
esto
que esto pues
soy yo pidiéndome perdón.
Paz y amor para el mundo, aquí dentro es otro rollo.
viernes, 18 de marzo de 2016
¿tangibilizando el dolor?
Déjame.
Déjame decirte que yo también,
que yo tampoco.
Que lo tengo clarísimo pero no tengo ni puta idea.
Nada.
Que te vayas. Que igual es lo mejor,
y esto sí que es puro egoísmo.
Vete como todos, y si no vuelves mejor.
Hagas lo que hagas vas a romperme, así que.
Vas a joderme un par de noches,
igual alguna más,
pero no es tu culpa.
Es todo culpa mía.
Estoy escribiendo culpa,
te estoy haciendo real,
te estoy haciendo agua con sal.
Me entraste por la piel
y me estás saliendo por los ojos.
Joder, es todo mi puta culpa.
Me dejaste entrar donde a nadie,
y ahora no sé salir.
Joder, es todo culpa tuya.
Me dejaste entrar donde a nadie,
y ahora no sé salir.
Joder, es todo culpa tuya.
No te vayas. Quédate.
Vete, por favor. Lejos.
Yo sí debería irme,
salir corriendo.
Cortar todas las cuerdas que me atan
y enseñarme de una vez
que puedo ser sin estar.
Que podemos seguir (todos).
Que podría seguir todo igual,
cambiando todo.
Mientras tanto sólo tengo una forma de evadirme.
Y quién se salva.
Estamos todos atrapados.
Somos esclavos.
Esclavos de sentirnos por un instante bien.
De poder gritar, sin miedo.
De verlo to más claro cuanto más borroso.
Esclavos al ver como todo se hunde,
pero empeñados en brindar.
Hasta verano no puedo coger un tren que me lleve lejos,
mientras tanto seguiré viajando sin dinero, amor, ni ganas,
al más puro estilo Mark Renton.
Y sí, lo soy,
pero sé lo mucho que debo
por todo lo que podría perder.
Y es que si no hay nada que perder estás perdido,
por eso yo ya gané contigo.
Como dice mi profesor de psicología, los sentimientos son tangibles.
"El amor se puede medir" dice.
Hacemos una cosa, mídeme el dolor de estas palabras, y si te acercas, igual me pienso si ir a tu próxima clase.
martes, 1 de marzo de 2016
Recaída.
No sé qué hago.
No sé que hice, pero fueron los mejores meses
desde hace mucho tiempo.
Y no te he necesitado.
Te he echado de menos a veces, pero.
Ni siquiera me apetecías.
Me han preguntado por ti,
les dije que yo ya no.
Y mírame, estallando delante tuyo como siempre,
pero nunca más, te dije.
No es la primera vez que me ves al límite,
pero apuesto a que jamás habías visto mis ojos así.
Ya te dije que me encantaría hacértelo
volando sobre un yet de cuatro gramos,
pero esto es sólo pura deshidratación.
Es rojo rabia.
Pura impotencia.
Soy yo a las tantas de la madrugada,
después de un día de mierda.
Han sido mis manos, mis nudillos en concreto
suplicándome que si quería hacerme daño,
lo hiciese de otra manera.
Así, por ejemplo.
Y que si no te pido ayuda, es porque me tengo a mí.
Pero yo también me fallo, constantemente.
Es humano ¿no?, y yo soy medio humana.
A medias todo, como siempre.
Y ojalá pudiera hacerlo fácil. Gritarlo, y que todos se enteren.
Pero no puedo, en serio.
Sé los cuatro que me van a leer.
Dos me preguntarán que coño significa.
A uno le importará.
Nadie lo entenderá.
Sé que mi hermano no lo verá en su vida,
aun siendo una de mis razones fundamentales.
Mi guerra perdida.
Mi gran herida.
Sé que ella tampoco, ni él.
Ni ellos.
Y tú, probablemente hayas llegado hasta aquí de casualidad.
Como yo en realidad, con todo.
Son amigos que se fueron,
otros que no supieron ser fuertes.
Es por los que quedan, y lo que nos queda.
Es miedo a fallarle a mi madre.
Es la tristeza invadiéndome porque no sé valorarle.
Es el extraño de la habitación de enfrente, y mis ganas de abrazarle.
Es un espejo en el que no me encuentro.
Un cuerpo que me esclaviza.
Una mente que me asfixia.
Y una boca que me la juega y me hace perder.
Soy yo intentando descifrar miradas, empezando por la mía.
No sé que hice, pero fueron los mejores meses
desde hace mucho tiempo.
Y no te he necesitado.
Te he echado de menos a veces, pero.
Ni siquiera me apetecías.
Me han preguntado por ti,
les dije que yo ya no.
Y mírame, estallando delante tuyo como siempre,
pero nunca más, te dije.
No es la primera vez que me ves al límite,
pero apuesto a que jamás habías visto mis ojos así.
Ya te dije que me encantaría hacértelo
volando sobre un yet de cuatro gramos,
pero esto es sólo pura deshidratación.
Es rojo rabia.
Pura impotencia.
Soy yo a las tantas de la madrugada,
después de un día de mierda.
Han sido mis manos, mis nudillos en concreto
suplicándome que si quería hacerme daño,
lo hiciese de otra manera.
Así, por ejemplo.
Y que si no te pido ayuda, es porque me tengo a mí.
Pero yo también me fallo, constantemente.
Es humano ¿no?, y yo soy medio humana.
A medias todo, como siempre.
Y ojalá pudiera hacerlo fácil. Gritarlo, y que todos se enteren.
Pero no puedo, en serio.
Sé los cuatro que me van a leer.
Dos me preguntarán que coño significa.
A uno le importará.
Nadie lo entenderá.
Sé que mi hermano no lo verá en su vida,
aun siendo una de mis razones fundamentales.
Mi guerra perdida.
Mi gran herida.
Sé que ella tampoco, ni él.
Ni ellos.
Y tú, probablemente hayas llegado hasta aquí de casualidad.
Como yo en realidad, con todo.
Son amigos que se fueron,
otros que no supieron ser fuertes.
Es por los que quedan, y lo que nos queda.
Es miedo a fallarle a mi madre.
Es la tristeza invadiéndome porque no sé valorarle.
Es el extraño de la habitación de enfrente, y mis ganas de abrazarle.
Es un espejo en el que no me encuentro.
Un cuerpo que me esclaviza.
Una mente que me asfixia.
Y una boca que me la juega y me hace perder.
Soy yo intentando descifrar miradas, empezando por la mía.
sábado, 24 de octubre de 2015
feminismo y comunicación
En la mesa redonda celebrada el pasado jueves 22 de octubre
de 2015, en la sala de conferencias del edificio nuevo de la Facultad de
Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, se trataron
diferentes temas relacionados con las mujeres y la comunicación en distintos ámbitos, como en los mass-media o en otros sistemas culturales como el arte, y
todo esto enfocado desde un punto de vista feminista.
Las
primeras mujeres que participaron en esta conferencia se dedicaban a hacer un
programa de radio de contenido alternativo. Contaban como cada día, antes de
comenzar la emisión, decidían los temas a tratar, siempre de corte social e
intentando dar voz a aquellas minorías que normalmente no la tienen, sobre todo
mujeres. Fueron pioneras en tratar temas como la violencia de género, el
aborto, la trata, la mutilación de genitales femeninos, y destacando también
temas como la importancia de las mujeres y el movimiento feminista en la
Segunda República, o por qué la prostitución sigue siendo uno de los tres
negocios más rentables del mundo, o por qué hay tantos millones de niñas que no
tienen acceso a una educación. Contaban como cuando comenzaron el programa
recibían continuamente amenazas tanto telefónicas como vía e-mail, pero que
poco a poco han ido cesando.
Iniciativas como esta son las que
construyen, granito a granito, la igualdad. Sinceramente, pienso que los medios
de comunicación tienen un papel importantísimo en la lucha feminista, y que
desde luego una sociedad no puede ser igualitaria si desde los medios se sigue
respaldando el sexismo. La solución pasaría por aumentar la representación
femenina en puestos de visibilidad, tanto en periodismo, como en publicidad,
como en cine o televisión. Cosa que ya podemos ver en la política nacional, ya
que la alcaldía de las dos ciudades más importantes de España, están en manos
de mujeres. En cuanto a la política internacional más de los mismo. Alemania,
uno de los países más importantes de la Unión Europea, por no decir el que más,
está presidido por una mujer. O también como algunos partidos políticos se
adueñan de algunos símbolos feministas como Podemos y el color morado, o cuando
Obama utilizó en su campaña electoral el “yes, we can” tan parecido al “We can
do it!” del movimiento feminista americano durante la Segunda Guerra Mundial.
Con
respecto a la segunda parte de la conferencia me gustaría destacar y agradecer
el lenguaje inclusivo que utilizó el presentador. En esta segunda parte, el
tema giró más en torno al poder de la representación en la cultura popular. Nos
invitaron a reflexionar sobre por qué relacionamos la presa rosa con una prensa
femenina, o la prensa financiera o económica con una prensa masculina. También
como esa brecha salarial que existe entre los sueldos de las mujeres y los
hombres marca quienes son los que tienen el poder adquisitivo en la sociedad, y
como eso queda reflejado en la televisión de pago. Si en la televisión
generalista se ha conseguido una igualdad relativa en cuanto a los personajes
de las series, con un 49% de representación femenina y un 51% de representación
masculina, los datos de las series de la televisión de pago son seriamente
preocupantes, con un más de un 70% de personajes masculinos y menos del 30%
femeninos. De esta manera esto se convierte ya no sólo en un conflicto de
clases, sino en un conflicto claramente sexista fomentando descaradamente la
desigualdad.
Se
habló también de las “GUERRILLA GIRLS” y sus iniciativas para aumentar la
representación de las mujeres en medios relacionados con la cultura,
denunciando la falta de representación femenina en puestos de importancia
mediática. Son las creadoras del famoso cartel “Do women have to
be naked to get into the Met. Museum?” “¿Las mujeres tienen que estar desnudas para entrar en los
museos?”, y es que si nos ponemos a analizar los datos es realmente preocupante
el machismo que existe en el mundo del arte. Casi el 80% de las personas que
terminan carreras de arte son mujeres, sin embargo, más del 60% de los puestos
de visibilidad son ocupados por hombres. En cuanto a los museos, cualquiera que
haya ido al Museo del Prado o al Museo Reina Sofía se habrá dado cuenta que las
mujeres se encuentran poco representadas, ya que no llegan al 9% las obras de
artistas femeninas. Pero esto no es un problema nacional, esto es una
injusticia global. En la Feria Internacional de Arte Contemporáneo ARCO 2015,
no llegaban al 6% las obras realizadas por mujeres. Esto demuestra que el arte
es otra herramienta patriarcal.
La
última en hablar fue María Bastarós, impulsora de la campaña “¿quién coño es?”
para visibilizar y reivindicar el papel de las mujeres artistas. Enfadada con
el mundo por la discriminación hacia la mujer en el arte, decidió empapelar su
universidad y su ciudad con biografías y obras de artistas femeninas. Llevó este
movimiento a las redes y consiguió hacer mucho ruido, por eso, plantea Internet
como un generador de cultura popular y como un ágora que ocupar para derrocar
al patriarcado.
“Cuando
un grupo reclama sus derechos otros tienen que renunciar a sus privilegios”, y
esto no es sólo un movimiento de mujeres, aquí los hombres también tienen mucho
que decir y que hacer.
Por
último, dar las gracias a todas esas personas que luchan cada día por conseguir
la igualdad, a todas aquellas súper mujeres que a lo largo de la historia han
luchado por nuestros derechos y a todos los que hicieron posible la conferencia
del pasado jueves. Gracias por no rendiros. Seguiremos luchando.
jueves, 30 de julio de 2015
intento
a veces ni me encuentro en lo que escribo,
se me llena la boca de palabras
que en mi cabeza tenían sentido pero
ya no me sale darles forma
desde que no quiero que te dibujen a ti.
no me escribo desde que no te escribo
y pesa,
y como dice mi madre "lo que pesa te hunde".
(¿más?)
intento sacar lo que me mata
o lo que hay muerto dentro de mí,
pero es como si me hubiesen cosido los labios
como si me hubiesen cortado las manos
como si me hubiesen cortado las manos
y ahora no sé por donde respirar.
igual me viene grande todo esto,
y es que quise ser Roma
pero no llegué
ni a ruinas.
( )
lunes, 15 de junio de 2015
mírame ¿tregua ya no?
Las manos en la cara intentando frenar el desastre,
buscando la llave de paso para cortar el agua.
Pero no somos máquinas.
Miles de lágrimas saliendo y clavándose como putas agujas.
Como las putas agujas del reloj.
Hace ocho meses ya. Ocho meses de mierda.
Ocho meses desde que te fuiste y te llevaste contigo un trozo de cada uno de nosotros.
Ocho meses en los que nadie me ha sabido explicar por qué cojones estás muerto
y no disfrutando (o sufriendo) tus dieciocho años.
Ocho putos meses que han tenido que ser un infierno para tu hermana.
Ocho meses sin ti, Diego. Te echamos de menos.
La muerte de un colega nunca se supera, y menos a esta edad, con esta mente tan frágil.
Pero tampoco se superan las horas en la comisaria, ni en el hospital, ni las ambulancias,
ni esa puta llamada el domingo "tía, que Pollo se ha intentado suicidar".
Y en mi cabeza sólo un "no, otra vez no por favor".
Explícame como coño se reacciona a eso.
Decidme que coño hay que hacer cuando te dicen que un amigo tuyo se ha intentado suicidar.
"Tranquila está bien (dentro de lo que cabe). Le van a dar el alta en el hospital, pero le tienen que ingresar en un psiquiátrico."
Que mierdas me estás contando de un psiquiátrico. Le conozco joder, no está loco. Sólo está hasta la polla, como todos.
Pero es que no entiendo que cojones se te tiene que pasar por la cabeza para decidir con veinte años que hasta aquí. Que ya está, que se acabo.
Y de repente te acuerdas de aquella noche, borrachos, en aquel parque "mira el tatu, ¿ves la cicatriz? me intenté suicidar con catorce años".
Es la putada de que la mayoría de tus conversaciones transcendentales se den después de una botella.
Es la putada de tener que colocarse para aguantar toda esta puta mierda.
Tantos cables de alta tensión y yo tan de inundarme.
Y que este mar ya no aguanta más naufragios.
Que prefiero el dolor físico antes que estas putas palizas psicológicas, en serio.
Y menos mal que puedo escribirlo.
Que es verdad eso de o lo sacas fuera o te come por dentro.
En ocho meses un amigo a muerto y otro se ha intentado suicidar (otra vez).
Sí, mi vida da para peli o para capítulo de skins por lo menos.
Total,
creo que es tontería pensar que la vida va más allá de este puto instante,
igual que es tontería pensar que el amor es algo más que putas reacciones químicas.
(creo que este es el desencantamiento de la sociedad del que hablaba Weber)
buscando la llave de paso para cortar el agua.
Pero no somos máquinas.
Miles de lágrimas saliendo y clavándose como putas agujas.
Como las putas agujas del reloj.
Hace ocho meses ya. Ocho meses de mierda.
Ocho meses desde que te fuiste y te llevaste contigo un trozo de cada uno de nosotros.
Ocho meses en los que nadie me ha sabido explicar por qué cojones estás muerto
y no disfrutando (o sufriendo) tus dieciocho años.
Ocho putos meses que han tenido que ser un infierno para tu hermana.
Ocho meses sin ti, Diego. Te echamos de menos.
La muerte de un colega nunca se supera, y menos a esta edad, con esta mente tan frágil.
Pero tampoco se superan las horas en la comisaria, ni en el hospital, ni las ambulancias,
ni esa puta llamada el domingo "tía, que Pollo se ha intentado suicidar".
Y en mi cabeza sólo un "no, otra vez no por favor".
Explícame como coño se reacciona a eso.
Decidme que coño hay que hacer cuando te dicen que un amigo tuyo se ha intentado suicidar.
"Tranquila está bien (dentro de lo que cabe). Le van a dar el alta en el hospital, pero le tienen que ingresar en un psiquiátrico."
Que mierdas me estás contando de un psiquiátrico. Le conozco joder, no está loco. Sólo está hasta la polla, como todos.
Pero es que no entiendo que cojones se te tiene que pasar por la cabeza para decidir con veinte años que hasta aquí. Que ya está, que se acabo.
Y de repente te acuerdas de aquella noche, borrachos, en aquel parque "mira el tatu, ¿ves la cicatriz? me intenté suicidar con catorce años".
Es la putada de que la mayoría de tus conversaciones transcendentales se den después de una botella.
Es la putada de tener que colocarse para aguantar toda esta puta mierda.
Tantos cables de alta tensión y yo tan de inundarme.
Y que este mar ya no aguanta más naufragios.
Que prefiero el dolor físico antes que estas putas palizas psicológicas, en serio.
Y menos mal que puedo escribirlo.
Que es verdad eso de o lo sacas fuera o te come por dentro.
En ocho meses un amigo a muerto y otro se ha intentado suicidar (otra vez).
Sí, mi vida da para peli o para capítulo de skins por lo menos.
Total,
creo que es tontería pensar que la vida va más allá de este puto instante,
igual que es tontería pensar que el amor es algo más que putas reacciones químicas.
(creo que este es el desencantamiento de la sociedad del que hablaba Weber)
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