No sé qué hago.
No sé que hice, pero fueron los mejores meses
desde hace mucho tiempo.
Y no te he necesitado.
Te he echado de menos a veces, pero.
Ni siquiera me apetecías.
Me han preguntado por ti,
les dije que yo ya no.
Y mírame, estallando delante tuyo como siempre,
pero nunca más, te dije.
No es la primera vez que me ves al límite,
pero apuesto a que jamás habías visto mis ojos así.
Ya te dije que me encantaría hacértelo
volando sobre un yet de cuatro gramos,
pero esto es sólo pura deshidratación.
Es rojo rabia.
Pura impotencia.
Soy yo a las tantas de la madrugada,
después de un día de mierda.
Han sido mis manos, mis nudillos en concreto
suplicándome que si quería hacerme daño,
lo hiciese de otra manera.
Así, por ejemplo.
Y que si no te pido ayuda, es porque me tengo a mí.
Pero yo también me fallo, constantemente.
Es humano ¿no?, y yo soy medio humana.
A medias todo, como siempre.
Y ojalá pudiera hacerlo fácil. Gritarlo, y que todos se enteren.
Pero no puedo, en serio.
Sé los cuatro que me van a leer.
Dos me preguntarán que coño significa.
A uno le importará.
Nadie lo entenderá.
Sé que mi hermano no lo verá en su vida,
aun siendo una de mis razones fundamentales.
Mi guerra perdida.
Mi gran herida.
Sé que ella tampoco, ni él.
Ni ellos.
Y tú, probablemente hayas llegado hasta aquí de casualidad.
Como yo en realidad, con todo.
Son amigos que se fueron,
otros que no supieron ser fuertes.
Es por los que quedan, y lo que nos queda.
Es miedo a fallarle a mi madre.
Es la tristeza invadiéndome porque no sé valorarle.
Es el extraño de la habitación de enfrente, y mis ganas de abrazarle.
Es un espejo en el que no me encuentro.
Un cuerpo que me esclaviza.
Una mente que me asfixia.
Y una boca que me la juega y me hace perder.
Soy yo intentando descifrar miradas, empezando por la mía.
martes, 1 de marzo de 2016
sábado, 24 de octubre de 2015
feminismo y comunicación
En la mesa redonda celebrada el pasado jueves 22 de octubre
de 2015, en la sala de conferencias del edificio nuevo de la Facultad de
Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, se trataron
diferentes temas relacionados con las mujeres y la comunicación en distintos ámbitos, como en los mass-media o en otros sistemas culturales como el arte, y
todo esto enfocado desde un punto de vista feminista.
Las
primeras mujeres que participaron en esta conferencia se dedicaban a hacer un
programa de radio de contenido alternativo. Contaban como cada día, antes de
comenzar la emisión, decidían los temas a tratar, siempre de corte social e
intentando dar voz a aquellas minorías que normalmente no la tienen, sobre todo
mujeres. Fueron pioneras en tratar temas como la violencia de género, el
aborto, la trata, la mutilación de genitales femeninos, y destacando también
temas como la importancia de las mujeres y el movimiento feminista en la
Segunda República, o por qué la prostitución sigue siendo uno de los tres
negocios más rentables del mundo, o por qué hay tantos millones de niñas que no
tienen acceso a una educación. Contaban como cuando comenzaron el programa
recibían continuamente amenazas tanto telefónicas como vía e-mail, pero que
poco a poco han ido cesando.
Iniciativas como esta son las que
construyen, granito a granito, la igualdad. Sinceramente, pienso que los medios
de comunicación tienen un papel importantísimo en la lucha feminista, y que
desde luego una sociedad no puede ser igualitaria si desde los medios se sigue
respaldando el sexismo. La solución pasaría por aumentar la representación
femenina en puestos de visibilidad, tanto en periodismo, como en publicidad,
como en cine o televisión. Cosa que ya podemos ver en la política nacional, ya
que la alcaldía de las dos ciudades más importantes de España, están en manos
de mujeres. En cuanto a la política internacional más de los mismo. Alemania,
uno de los países más importantes de la Unión Europea, por no decir el que más,
está presidido por una mujer. O también como algunos partidos políticos se
adueñan de algunos símbolos feministas como Podemos y el color morado, o cuando
Obama utilizó en su campaña electoral el “yes, we can” tan parecido al “We can
do it!” del movimiento feminista americano durante la Segunda Guerra Mundial.
Con
respecto a la segunda parte de la conferencia me gustaría destacar y agradecer
el lenguaje inclusivo que utilizó el presentador. En esta segunda parte, el
tema giró más en torno al poder de la representación en la cultura popular. Nos
invitaron a reflexionar sobre por qué relacionamos la presa rosa con una prensa
femenina, o la prensa financiera o económica con una prensa masculina. También
como esa brecha salarial que existe entre los sueldos de las mujeres y los
hombres marca quienes son los que tienen el poder adquisitivo en la sociedad, y
como eso queda reflejado en la televisión de pago. Si en la televisión
generalista se ha conseguido una igualdad relativa en cuanto a los personajes
de las series, con un 49% de representación femenina y un 51% de representación
masculina, los datos de las series de la televisión de pago son seriamente
preocupantes, con un más de un 70% de personajes masculinos y menos del 30%
femeninos. De esta manera esto se convierte ya no sólo en un conflicto de
clases, sino en un conflicto claramente sexista fomentando descaradamente la
desigualdad.
Se
habló también de las “GUERRILLA GIRLS” y sus iniciativas para aumentar la
representación de las mujeres en medios relacionados con la cultura,
denunciando la falta de representación femenina en puestos de importancia
mediática. Son las creadoras del famoso cartel “Do women have to
be naked to get into the Met. Museum?” “¿Las mujeres tienen que estar desnudas para entrar en los
museos?”, y es que si nos ponemos a analizar los datos es realmente preocupante
el machismo que existe en el mundo del arte. Casi el 80% de las personas que
terminan carreras de arte son mujeres, sin embargo, más del 60% de los puestos
de visibilidad son ocupados por hombres. En cuanto a los museos, cualquiera que
haya ido al Museo del Prado o al Museo Reina Sofía se habrá dado cuenta que las
mujeres se encuentran poco representadas, ya que no llegan al 9% las obras de
artistas femeninas. Pero esto no es un problema nacional, esto es una
injusticia global. En la Feria Internacional de Arte Contemporáneo ARCO 2015,
no llegaban al 6% las obras realizadas por mujeres. Esto demuestra que el arte
es otra herramienta patriarcal.
La
última en hablar fue María Bastarós, impulsora de la campaña “¿quién coño es?”
para visibilizar y reivindicar el papel de las mujeres artistas. Enfadada con
el mundo por la discriminación hacia la mujer en el arte, decidió empapelar su
universidad y su ciudad con biografías y obras de artistas femeninas. Llevó este
movimiento a las redes y consiguió hacer mucho ruido, por eso, plantea Internet
como un generador de cultura popular y como un ágora que ocupar para derrocar
al patriarcado.
“Cuando
un grupo reclama sus derechos otros tienen que renunciar a sus privilegios”, y
esto no es sólo un movimiento de mujeres, aquí los hombres también tienen mucho
que decir y que hacer.
Por
último, dar las gracias a todas esas personas que luchan cada día por conseguir
la igualdad, a todas aquellas súper mujeres que a lo largo de la historia han
luchado por nuestros derechos y a todos los que hicieron posible la conferencia
del pasado jueves. Gracias por no rendiros. Seguiremos luchando.
jueves, 30 de julio de 2015
intento
a veces ni me encuentro en lo que escribo,
se me llena la boca de palabras
que en mi cabeza tenían sentido pero
ya no me sale darles forma
desde que no quiero que te dibujen a ti.
no me escribo desde que no te escribo
y pesa,
y como dice mi madre "lo que pesa te hunde".
(¿más?)
intento sacar lo que me mata
o lo que hay muerto dentro de mí,
pero es como si me hubiesen cosido los labios
como si me hubiesen cortado las manos
como si me hubiesen cortado las manos
y ahora no sé por donde respirar.
igual me viene grande todo esto,
y es que quise ser Roma
pero no llegué
ni a ruinas.
( )
lunes, 15 de junio de 2015
mírame ¿tregua ya no?
Las manos en la cara intentando frenar el desastre,
buscando la llave de paso para cortar el agua.
Pero no somos máquinas.
Miles de lágrimas saliendo y clavándose como putas agujas.
Como las putas agujas del reloj.
Hace ocho meses ya. Ocho meses de mierda.
Ocho meses desde que te fuiste y te llevaste contigo un trozo de cada uno de nosotros.
Ocho meses en los que nadie me ha sabido explicar por qué cojones estás muerto
y no disfrutando (o sufriendo) tus dieciocho años.
Ocho putos meses que han tenido que ser un infierno para tu hermana.
Ocho meses sin ti, Diego. Te echamos de menos.
La muerte de un colega nunca se supera, y menos a esta edad, con esta mente tan frágil.
Pero tampoco se superan las horas en la comisaria, ni en el hospital, ni las ambulancias,
ni esa puta llamada el domingo "tía, que Pollo se ha intentado suicidar".
Y en mi cabeza sólo un "no, otra vez no por favor".
Explícame como coño se reacciona a eso.
Decidme que coño hay que hacer cuando te dicen que un amigo tuyo se ha intentado suicidar.
"Tranquila está bien (dentro de lo que cabe). Le van a dar el alta en el hospital, pero le tienen que ingresar en un psiquiátrico."
Que mierdas me estás contando de un psiquiátrico. Le conozco joder, no está loco. Sólo está hasta la polla, como todos.
Pero es que no entiendo que cojones se te tiene que pasar por la cabeza para decidir con veinte años que hasta aquí. Que ya está, que se acabo.
Y de repente te acuerdas de aquella noche, borrachos, en aquel parque "mira el tatu, ¿ves la cicatriz? me intenté suicidar con catorce años".
Es la putada de que la mayoría de tus conversaciones transcendentales se den después de una botella.
Es la putada de tener que colocarse para aguantar toda esta puta mierda.
Tantos cables de alta tensión y yo tan de inundarme.
Y que este mar ya no aguanta más naufragios.
Que prefiero el dolor físico antes que estas putas palizas psicológicas, en serio.
Y menos mal que puedo escribirlo.
Que es verdad eso de o lo sacas fuera o te come por dentro.
En ocho meses un amigo a muerto y otro se ha intentado suicidar (otra vez).
Sí, mi vida da para peli o para capítulo de skins por lo menos.
Total,
creo que es tontería pensar que la vida va más allá de este puto instante,
igual que es tontería pensar que el amor es algo más que putas reacciones químicas.
(creo que este es el desencantamiento de la sociedad del que hablaba Weber)
buscando la llave de paso para cortar el agua.
Pero no somos máquinas.
Miles de lágrimas saliendo y clavándose como putas agujas.
Como las putas agujas del reloj.
Hace ocho meses ya. Ocho meses de mierda.
Ocho meses desde que te fuiste y te llevaste contigo un trozo de cada uno de nosotros.
Ocho meses en los que nadie me ha sabido explicar por qué cojones estás muerto
y no disfrutando (o sufriendo) tus dieciocho años.
Ocho putos meses que han tenido que ser un infierno para tu hermana.
Ocho meses sin ti, Diego. Te echamos de menos.
La muerte de un colega nunca se supera, y menos a esta edad, con esta mente tan frágil.
Pero tampoco se superan las horas en la comisaria, ni en el hospital, ni las ambulancias,
ni esa puta llamada el domingo "tía, que Pollo se ha intentado suicidar".
Y en mi cabeza sólo un "no, otra vez no por favor".
Explícame como coño se reacciona a eso.
Decidme que coño hay que hacer cuando te dicen que un amigo tuyo se ha intentado suicidar.
"Tranquila está bien (dentro de lo que cabe). Le van a dar el alta en el hospital, pero le tienen que ingresar en un psiquiátrico."
Que mierdas me estás contando de un psiquiátrico. Le conozco joder, no está loco. Sólo está hasta la polla, como todos.
Pero es que no entiendo que cojones se te tiene que pasar por la cabeza para decidir con veinte años que hasta aquí. Que ya está, que se acabo.
Y de repente te acuerdas de aquella noche, borrachos, en aquel parque "mira el tatu, ¿ves la cicatriz? me intenté suicidar con catorce años".
Es la putada de que la mayoría de tus conversaciones transcendentales se den después de una botella.
Es la putada de tener que colocarse para aguantar toda esta puta mierda.
Tantos cables de alta tensión y yo tan de inundarme.
Y que este mar ya no aguanta más naufragios.
Que prefiero el dolor físico antes que estas putas palizas psicológicas, en serio.
Y menos mal que puedo escribirlo.
Que es verdad eso de o lo sacas fuera o te come por dentro.
En ocho meses un amigo a muerto y otro se ha intentado suicidar (otra vez).
Sí, mi vida da para peli o para capítulo de skins por lo menos.
Total,
creo que es tontería pensar que la vida va más allá de este puto instante,
igual que es tontería pensar que el amor es algo más que putas reacciones químicas.
(creo que este es el desencantamiento de la sociedad del que hablaba Weber)
sábado, 16 de mayo de 2015
inoportunos versos sucios
Y aquí estamos otra vez.
Esta vez pensaba que iba a tardar más en volver.
Pero está claro que eso del equilibrio
no es lo mío.
Y es que me he visto tan cerca,
te he visto tan lejos que.
Estaba todo negro y lo empecé a ver tan claro que.
Había olvidado como sonaban tus disparos
en mis silencios,
y como me quemaban.
Había olvidado los cristales y mis pies descalzos.
Los labios sellados, los ojos bien abiertos,
y si aprieto los dientes aguanto otra noche.
A duras penas, pero aguanto.
Y con los puños cerrados me recuerdo
que me la suda que abras tus piernas,
y me culpo por no haber conseguido
salvarte, salvarme.
Pido tregua y parece que se la lleva el viento.
Y no sé si es de locos pensar que hay vida
en algo que está muerto.
Y si es, igual no soy, igual me has vuelto.
Que sigo atada y sólo escribo para que lo entiendas.
Me desangro y me deshago en versos,
me desnudo para ti como nunca lo he hecho para nadie.
Me jodo la vida destrozándome por dentro,
chica sana y deportista, eso es todo un cuento.
Alma cansada, futuro incierto, niña que prometía
y sociedad que pronto jodió sus sueños.
Pero eso ya no importa, te reconocen por lo que eres,
pero tú me recordarás por lo que nunca seré(mos).
Y ojalá existiesen al menos recuerdos,
para que no me matasen sólo las ganas,
como mis dedos acariciando tu espalda.
Y a veces se me cae el mundo encima,
pero febrero me dijo que siguiera adelante,
y yo le hice caso.
Cuerpo presente, mente ausente.
Mi filosofía de vida.
Que al menos mi cabeza vuele todo lo alto
que mi cuerpo no puede.
Y darle color a esta puta vida monocromática.
Que importa tanto lo que hay debajo de tu pelo,
como lo que hay debajo de tu piel.
Esta vez pensaba que iba a tardar más en volver.
Pero está claro que eso del equilibrio
no es lo mío.
Y es que me he visto tan cerca,
te he visto tan lejos que.
Estaba todo negro y lo empecé a ver tan claro que.
Había olvidado como sonaban tus disparos
en mis silencios,
y como me quemaban.
Había olvidado los cristales y mis pies descalzos.
Los labios sellados, los ojos bien abiertos,
y si aprieto los dientes aguanto otra noche.
A duras penas, pero aguanto.
Y con los puños cerrados me recuerdo
que me la suda que abras tus piernas,
y me culpo por no haber conseguido
salvarte, salvarme.
Pido tregua y parece que se la lleva el viento.
Y no sé si es de locos pensar que hay vida
en algo que está muerto.
Y si es, igual no soy, igual me has vuelto.
Que sigo atada y sólo escribo para que lo entiendas.
Me desangro y me deshago en versos,
me desnudo para ti como nunca lo he hecho para nadie.
Me jodo la vida destrozándome por dentro,
chica sana y deportista, eso es todo un cuento.
Alma cansada, futuro incierto, niña que prometía
y sociedad que pronto jodió sus sueños.
Pero eso ya no importa, te reconocen por lo que eres,
pero tú me recordarás por lo que nunca seré(mos).
Y ojalá existiesen al menos recuerdos,
para que no me matasen sólo las ganas,
como mis dedos acariciando tu espalda.
Y a veces se me cae el mundo encima,
pero febrero me dijo que siguiera adelante,
y yo le hice caso.
Cuerpo presente, mente ausente.
Mi filosofía de vida.
Que al menos mi cabeza vuele todo lo alto
que mi cuerpo no puede.
Y darle color a esta puta vida monocromática.
Que importa tanto lo que hay debajo de tu pelo,
como lo que hay debajo de tu piel.
Y no sabes como me asusta
(no) tenerte
tan dentro.
domingo, 19 de abril de 2015
tal vez
Igual nos estamos equivocando, del todo.
Tal vez tenía razón cuando me dijo
"no tienes que encontrar nada
que valga la pena,
algún día te chocarás con alguien
que se merezca estar ahí cuando tu boca
decida acercarse a tus orejas"
Y no puedes controlar que te destruyan
sin tu permiso,
o peor,
puedes caer en la autodestrucción (in)consciente.
Incontrolable y devastadora.
Y no le busques sentido,
es como lo de que te gusten más las pelis
cuando te hacen sufrir.
Si estás en ese punto, créeme, se sale.
Puedes dejar de hacerte daño,
pero es muy difícil.
El dolor es un vicio, muy malo.
Peor que el de pupilas dilatadas
y ojos rojos (no precisamente de llorar).
Por eso héroes aquí,
son los que te hacen enseñar los dientes
y no para morder.
Y joder, que duro es esto,
pero explícale al que vive entre cartones
que no encuentras tu sitio,
que el mundo no te entiende,
que no te sientes realizada,
que no sabes que hacer con tu vida.
Se va a reír en tu puta cara.
O igual llora.
¿Sabéis?
Creo que la felicidad no es un estado
de larga duración,
creo que simplemente son momentos
más fugaces
que algunas noches de verano.
Felicidad es un viernes al salir de clase
y las cerves en el cienmon de después.
Felicidad es cenar tortitas con nutella un sábado
por la noche.
O cuando llevas muchísimo tiempo aguantándote el pis,
y por fin encuentras un baño, y meas,
y se te queda una cara de gilipollas increíble.
Felicidad es un polvo bien echado.
Un abrazo de mi hermana.
Dormir con mis gatos.
Ir al pueblo.
Hacer reír a mi madre.
Tocar la batería.
Jugar al fútbol con mi prima.
Llegar a casa borracha y superar la carrera de obstáculos
que supone llegar hasta la cama.
Leer un libro y descubrir que un hombre del siglo pasado
pensaba igual que tú.
Felicidad es saber que somos orden
porque somos revolución.
Felicidad es cantar la canción de las salchipapas,
o reírnos de un chulo con andares prepotentes
que se tropieza por la calle.
Felicidad es ir siempre tan bien acompañada.
Felicidad es no madrugar,
o ver a una chica preciosa leyendo un libro sobre feminismo
en el metro.
Felicidad fue volver a escuchar tu voz en directo,
y no romperme (no del todo).
Total, que tampoco estoy tan mal.
y yo,
tal vez,
algún día.
viernes, 20 de marzo de 2015
fénix
Nunca encontrar las palabras.
llorar en silencio, mirando al suelo.
ver pasar más trenes que sonrisas,
no saber a cuál subirte.
a la que brille más o la que esté más rota.
al que me lleve lejos o al que me traiga a casa.
donde la vida no tiene sentido,
donde el sentido es no entender la vida.
Como quien dice que ama la vida
poniéndose a doscientos en la autopista,
poniéndose hasta el culo cada fin de semana.
¿y tú qué buscas? aire, o más humo, no sé.
Segundas oportunidades y orgullos rotos.
Hecha de decepciones y un cartel que dice
"fállame"
heridas que adornan mi vida,
golpes bajos fuera de tiempo.
El tiempo que no se pone en mi lugar.
olvidarte fue dos días, lo que jode son las noches.
la película de los domingos a medias, como mis ganas.
mis próximos mil insomnios, con sus cien mil pesadillas.
Nuestra segunda virginidad.
mis heridas en los labios y la sal en los tuyos (nuestro primer beso)
que mientes más que hablas
y a pesar de todo,
brillas cuando se va la luz.
en un constante yo contra mí misma,
calada a calada y el alma cada vez más gris ceniza.
ver pasar más trenes que sonrisas,
no saber a cuál subirte.
a la que brille más o la que esté más rota.
al que me lleve lejos o al que me traiga a casa.
donde la vida no tiene sentido,
donde el sentido es no entender la vida.
Como quien dice que ama la vida
poniéndose a doscientos en la autopista,
poniéndose hasta el culo cada fin de semana.
¿y tú qué buscas? aire, o más humo, no sé.
Segundas oportunidades y orgullos rotos.
Hecha de decepciones y un cartel que dice
"fállame"
heridas que adornan mi vida,
golpes bajos fuera de tiempo.
El tiempo que no se pone en mi lugar.
olvidarte fue dos días, lo que jode son las noches.
la película de los domingos a medias, como mis ganas.
mis próximos mil insomnios, con sus cien mil pesadillas.
Nuestra segunda virginidad.
mis heridas en los labios y la sal en los tuyos (nuestro primer beso)
que mientes más que hablas
y a pesar de todo,
brillas cuando se va la luz.
en un constante yo contra mí misma,
calada a calada y el alma cada vez más gris ceniza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)