miércoles, 10 de diciembre de 2014

La niña de la risa de colores, mi hermana.

Sé que llevas mucho tiempo esperando esto, y aquí lo tienes. Espero que te haya merecido la pena esta espera.

Creo que te quiero desde el día en que nos cruzamos en aquella calle y nos miramos con cara de asco.
Quién me iba a decir a mí que sería la gilipollas con más suerte del mundo.
Quien nos iba a decir que nos tocaría crecer tanto, tan deprisa y tan juntas.
La niña de la risa de colores, de colores chillones. Mi hermana.
La niña que moja las galletas en zumo y las patatas en chocolate.
Quiero que sepas que amo hasta tus perfectos defectos.
Tus absurdos miedos, como tu miedo a que te secuestren, ¿pero quién te va a secuestrar a ti? a los cinco minutos ya les habrías vuelto locos.
Cómo mides cada palabra.
Cómo hay que medir las palabras contigo.
Tu forma de dar nombre a las cosas.
Como intentas hacerme reír cuando estoy cabreada.
Como me escuchas cuando me arde la lengua.
Tu perfecta manía de reírte de todo.
Tu forma de arreglar el mundo.
Tus tontas teorías sobre el truque para acabar con el dinero y el capitalismo.
Nuestro "mejor morir de pie que vivir de rodillas, a no ser que vayas pedo, entonces mejor morir de rodillas".
Tus valores intocables.
Tus principios, tus finales.
Que las causas perdidas sean tus causas preferidas.
Cómo nos sentimos especiales por sentir como lo hacemos, por querer sin miedo, y como nos tiran siempre los cobardes.
Cómo repudias toda esa mierda vacía y superflua.
Cómo te la suele sudar todo y todos, hasta que encuentras algo o alguien que te importa, ahí no te para ni dios.
Cuando me dices "tú te mereces más".
Cuando competimos por ver a quién le han roto más veces el corazón, como si ganase algo la "afortunada".
Tus poemas vanguardistas.
Tus canciones sin sentido,
Tu obsesión por los gatos y tus "vamos a tu casa que hay gatitos".
Tu modo autista.
Tu complejo de profesora, "fulanito sal a la pizarra".
Tu mal humor por las mañanas.
Lo mal que te sienta que te despierten tirándote agua (cosa que no entiendo).
Tus caras de "hoy no he tenido un buen día, no me toques los huevos".
Cómo me sacas de quicio.
Tu asexualidad relativa (aunque contigo todo es muy relativo).
Lo insoportable que eres cuando te enamoras,
Lo difícil que es encontrar al futuro padre de tus gatos.
Cómo te picas cuando te digo "ese no me gusta para ti".
Tu magia,
tu lealtad,
tus ideas de bombero retirao.
Tus ¿qué te ha hecho ahora?.
Tus "uyyyy la mato".
Cómo siempre intentas ayudar a todo el mundo.
Cómo me explicas que tienes que protegerla.
Tu incoherencia y el poco sentido que necesitas que tengan las cosas, porque las cosas con sentido no suelen valer la pena ¿verdad?
Tus "¿pero tú me quieres? porque a mí con eso me vale".
Tus putas inseguridades.
Tus días raros.
Cómo te comes el coco.
Cómo lo rompes todo, a veces hasta sin tocarlo.
Cómo jodes todos los momentos bonitos.
Como nos hacemos el trabajo sucio.
Cómo nos vamos a comer el mundo.
Cómo soñamos en grande, como buenas niñatas utópicas.
Lo diferente que eres sin pretenderlo.
Bipolar o tripolar (por lo menos).
Gritona,
borde,
amargada,
maleducada,
contestona,
niñata.
Tus "yo no lo veo tan claro" por tu manía de verlo todo gris oscuro.
Tus "sí" que significan no.
Decir la verdad para abrir los ojos.
Mentir para proteger.
Cómo tengo que hacer de mami.
Cómo te meto caña.
Cómo te tengo que regañar para que estudies.
Cómo te tienes que dar la hostia para aprender.
Que tengas el poder de romperme con una sola palabra, y que sé que nunca lo harás.
Cómo llamas la atención.
Cómo consigues que siempre nos miren.
La aventura que es ir contigo en el metro.
Cómo la lías.
Cómo me las lías.
Cómo te lías tú sola.
Cómo te haces la picha un lazo y no un lío porque eres una transgresora.
Cómo te gusta hacerte de rogar.
Lo ciega y sorda que estás, metafórica y literalmente.
Nuestra telepatía.
Cuando dices "puto asco de vida" descojonandote.
Cuando me preguntas "¿tú qué harías?".
Cuando nos escondemos del mundo en mi habitación.
Que te pongas de espaldas a la tele cuando veo un partido de fútbol.
Lo mal que te sienta el alcohol.
Lo poco que te abres la cabeza para poner escusas.
Como odias que te dejen a medias (con todo).
Lo abuela que eres.
Lo difícil que es llenarte porque eres muy profunda (no pienses mal, bueno sí).
Las reinas de los dobles sentidos.
Las ostias que te metes,
lo torpe que eres.
La falta que le haces a este mundo, la falta que me haces a mí.
La razón que tiene mi abuela cuando me dice "en algo hay que creer",
y la suerte que tengo de poder creer en ti.
La reina de corazones.
Que 5ever siempre será más que 4ever.
La malota repetidora, pero la que tiene un doctorado en salvarme la vida y en cumplir mis sueños, por eso mientras me sigas dejando pienso salvarte de todas tus pesadillas.
Quiero ser todos los peros que pongas a tus miedos.
Porque eres auténtica, porque eres mi puta suerte, y mi puta a secas también.
Porque no quiero que llegue el día en el que baje y no estés esperándome en mi portal.
A mí que me partan la cara, pero que a ti ni te toquen.
Me encanta como vamos cuesta abajo y sin frenos, y lo mejor, sin intención de frenar.
Me encanta como aceleramos en las curvas.
Como me has enseñado a volar, estando siempre en las nubes.
Que a madrid le sobra contaminación acústica, pero a mí me hace mucha falta tu risa.
¿Y de qué va la gente que se equivoca a veces? pudiéndolo hacer todo mal, como nosotras.
Hay momentos en los que te mataría porque no tienes ni puta idea de quién eres, porque no te sabes querer, aunque tienes la manera de querer más real que yo he visto.
Pero no te preocupes, que si tú no consigues quererte ya te quiero yo por las dos.
Tú y yo lo tenemos todo (desordenado, pero todo).
No estamos muy equilibradas, pero somos equilibristas y molamos más fuerte.
Que tú y yo vamos a cambiar el mundo joder.
Que aquí las cosas las arreglamos con un "coge una litro y mucha fuerza, vamos a salir de ésta".
Que aquí para estar a la altura nos tiramos por precipicios, eso sí, siempre de la mano.
Siempre hermana, te quiero.

PD: No te emociones mucho que sólo soy tu amiga porque sé que vas a ser una actriz multimillonaria y me vas a comprar la moto.


domingo, 16 de noviembre de 2014

A mí ya no me salva nada

No quiero que ella
se enamore también de ti,
no voy a permitir que ella
tampoco pueda pensar en otra cosa,
ni pienso dejar que esto
se convierta
en un para nunca infinito.
A mí ya no me salva nada, 
pero la poesía puede escapar.
No quiero escribirte más poemas
de te quiero sin decirlo, y sin que tú
quieras quererlos tuyos... y a mí.
No quiero volver a dolerme
escribiéndote.
No quiero desangrarme en verso
mientras imagino como te deshaces
en otras pieles.
No quiero que la lluvia
me recuerde a ti,
ni que mis tormentas
lleven tu nombre,
ni tragar más lágrimas que... en fin.
No quiero ser tu musa intocable,
ni tu nada especial.
No quiero escribirte más poemas...
hasta el próximo.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Hasta siempre.

Sólo hay una puta más puta que la vida, y esa es la muerte. Hasta ayer yo era la gilipollas que decía "no le tengo miedo", pero ver a más de cincuenta colegas llorando desconsolados, y a todos mis profesores en un tanatorio porque se ha ido alguien al que todavía no le tocaba, me ha hecho darme cuenta de que no hay nada que me de más puto miedo en este mundo que volver allí y volver a verla tan de cerca.
Que alguien me explique quién coño decide que a un chaval de dieciocho años le ha llegado su hora. Quién es tan jodidamente injusto de quitarle a una niña de quince años su hermano mayor, a unos padres su hijo y al chico más bajito pero con el corazón más grande la posibilidad de vivir. ¿Quién coño ha decidido quitárnoslo ahora?.
¿Nacidos para morir? no puede ser joder.
Ahora que empezaba a ver un poco el sentido, que parecía que por fin alguien había encendido la luz, otra vez todo negro.
Parece que fue ayer cuando hace cinco meses nos graduamos, todos tan guapos, y él con su flauta travesera y con Julia al piano, en ese escenario donde tan grandes nos hemos sentido y donde tan grande se te veía, chiquitín.
Parece que fue ayer cuando estábamos en Mallorca celebrando que éramos libres, bebiéndonos hasta las olas del mar y gritando en el autobús que esa noche íbamos a follar.
Esto es rarísimo, es como que no termino de asumir que ya no estás, que no vas a volver, pero Diego, no vas a volver porque nunca te vas a ir, te prometo que vas a ser eterno, porque sólo muere quien es olvidado y créeme, nadie te va a olvidar.

Diego Ribes, siempre.

miércoles, 22 de octubre de 2014

voy a intentarlo

Lo voy a intentar, de verdad.
Voy a intentar despertarme con ganas,
sonreír cada mañana a la chica del espejo,
aceptar que yo también me equivoco,
sacarle la lengua a cada niño que me cruce,
sonreír a cada abuelita en el metro.
Voy a darle a mi madre todos los besos que la debo,
voy a reírle las gracias a mi padre
y voy a darle las gracias por hacerme reír.
Voy a olvidar todas las veces que mi hermano me ha fallado,
todas las veces que ha hecho llorar a mi madre,
y voy a quedarme con aquella tarde en la que apareció por casa
con un gatito metido en el bolsillo del abrigo.
Voy a comerme a besos cada día a mis dos gatos,
voy a bajarles comidita a los gatos de la calle y hablar con ellos.
Voy a pararme a leer cada frase escrita en la pared
y a escuchar a cada músico callejero.
Voy a jugar al fútbol y voy a dejarme la piel en cada partido,
aunque me la sude el resultado.
Voy a jugar limpio.
Voy a salir de fiesta cada fin de semana porque quiero, 
porque puedo y porque sé que a mis papis les revienta.
 Voy a echar cada polvo como si fuese el último
y voy a olvidar esa tontería del amor.
Voy a utilizarles y voy a cuidarlas.
Voy a ser una estrecha cuando cada noche 
me encuentre a la tristeza metida en mi cama medio desnuda,
aunque sea la única fiel.
Voy a desahogarme con las paredes,
aunque mis nudillos lo sufran.
Voy a decir la verdad, menos cuando duela.
Voy a salir más de esta ciudad que tanto aprieta,
voy a respirar más pueblo, más abuelos.
Voy a recordarme cada día que soy la persona
con más suerte del mundo,
voy a demostrarla que soy consciente de lo que tengo.
Voy a seguir escribiendo estas cosas inútiles
y voy a permitirme cada noche un ratito a solas
con mi libreta y mi boli de la suerte.
Voy a escribir cada mañana los sueños que he tenido por la noche.
Voy a leerme esa montaña de libros que me esperan
sobre ese skate que hace de estantería.
Voy a asumir que el mundo no es justo,
pero no pienso tolerar las injusticias.
Voy seguir soñando con que algún día se cumplirán mis utopías.
Voy a ser feliz, aunque sea a ratos,
y darle sentido a esto que llaman vida.
No sé si lo conseguiré, pero en serio,
voy a intentarlo.

domingo, 19 de octubre de 2014

Dime dónde.

Dónde han quedado
aquellas tardes
en las que lo raro
era estar cinco minutos
sin reírse.
Aquellas meriendas
los viernes
en el lugar de siempre
a la hora de siempre.
Aquel parque
al que solíamos ir
después,
donde presumíamos
de lo diferentes
que éramos,
donde bebimos 
por primera vez,
donde nos fumamos
ese trozo de papel,
donde le besé,
donde un chico
me rompió 
por primera
y última
vez.

Dónde ha quedado
aquella inocencia,
aquellos ojos
sin miedo a nada,
aquella boca que
no se callaba
lo que pensaba,
aquella niñata
a la que echaban
siempre de clase.
Dónde quedaron
aquellos tiempos
en los que no
necesitábamos
la hierva de la risa
para reírnos de todo.
Dónde está 
mi inconformismo,
mi rebeldía,
mis ganas de probarlo todo,
de cambiarlo todo.
Dónde coño me he dejado
las ganas de seguir.
Dónde cojones he puesto
mis motivaciones.
Y dime por donde
queda más o menos
cuando éramos
tan jodidamente
felices
y ni siquiera
lo sabíamos.
Cómo podemos
ser tan jóvenes
y sentirnos así,
y que injusto
tener tantas ganas
pero no saber donde.

sábado, 4 de octubre de 2014

Ignacio Fornés, no te calles nunca.

"La historia se repite, hay un castigo ejemplar
y mil formas de acabar con el que grite,
con aquel que agite las conciencias y hable de utopías,
héroes convencidos perseguidos por la CÍA.
Vierten su agonía por la libertad siendo censurados
y a sangre fría sin piedad asesinados por gobernantes cobardes,
mi rap arde al recordarles,
al decirle al mundo que su lucha no fue en balde.
Como John Lennon, me temo que fue un veneno,
no era bueno hablar de más, hablar de amar más, sin mal, sin armas.
Un Jesucristo en los 70, la amenaza de un buen tipo,
"Imagine all the people" como himno inmortal de un mito
de colosal influencia y fatal consecuencia,
cinco balas en su espalda la sentencia,
por decir verdades, por imaginar un mundo de igualdades,
de música, amor y oportunidades.
Ideales de un loco arlequín que toco fin,
por soñar despierto acabó muerto como Luther King.
Martin nos dijo adiós antes de tiempo,
al predicar la paz con el ejemplo, fue la furia de un gobierno
que odiaba ver a un negro como aquel luchando sin cuartel,
por un pueblo y un color de piel,
y fue así como el odio y su frenesí
le dieron caza aquella tarde gris en Memphis, Tennessee.
Y allí otra paloma cayó al suelo sin consuelo,
la esperanza lloró, lo oyó todo un planeta entero.
De nuevo el rencor venció, sucumbió el romance,
quizás todo sería distinto hoy sin aquel percance.
Quizás Bob Marley no murió de cáncer,
quizás Tupac Shakur murió por su actitud "black panther".
Misterio o conspiración, la revolución pagó su precio,
y quien habló de más halló disparos de silencio.
Desde este black book mi memoria vuela
hacia la bala que mató a Sam Cooke en un motel de carretera.
Como quisiera estar allí y así avisarle
que el Ku Klux Klan tenía un plan para asesinarle.
Un negrata millonario en los 60,
el espejo de una raza hambrienta,
que alimenta su alma mientras ahuyenta al que le oprime,
"A change is gonna come",
tenía razón y ese fue su único crimen.
Sus canciones aún viven y me desgarran,
como las de Víctor Jara, el peligro de un hombre y una guitarra.
Acribillado a bocajarro por el régimen de Pinochet,
su cuerpo exánime acabó en el barro,
como el Che Guevara y la unión quebrada a golpe de fusil o de garrote vil,
nada que hacer para el más débil,
al ver que sus iconos sólo caen como colillas,
por preferir morir de pie que vivir de rodillas.
Sencillas vidas lúcidas vencieron a cien mil,
sin miedo a morir por sus principios como Harvey Milk.
Yo aprendí de Gandhi y de su humilde vestimenta,
pacifista exterminado de la forma más violenta.
Triste final de quien se enfrenta al mal,
recuerdo a Kennedy sangrando en su coche presidencial,
quiso darnos un mañana y falleció a una edad temprana,
me pregunto si todo será igual con Barack Obama.
Si el drama cegará nuestra esperanza,
si la danza de los tiempos borrará las huellas de aquellas matanzas.
Hoy rompo una lanza por la lucha que presencio
y que cesen para siempre los disparos de silencio.

Y por Indira Gandhi, por Benazir Bhutto,
en todo el mundo las mujeres van de luto.
Allí por las mariposas, aquí por las trece rosas,

su valor venció a los disparos de silencio.”

miércoles, 24 de septiembre de 2014

hablan las metáforas

Soy como el suicida que se enamora del puente por el que se quiere tirar, el que no tenía miedo (o eso decía), el que se iba a tirar de cabeza, el que tenía claro que quería saltar, pero que no contaba con enamorarse hasta de esos barrotes, casi casi tan oxidados como su tercer dedo.
Soy como la niña que se enamoró de la curva dónde se mató, a la que le ponía cachonda la señal de "curvas peligrosas", la que amaba la velocidad y el riesgo, la que solía acelerar en las curvas, la que perdió la vida en su primer accidente.
Yo soy la que se fija en el loro que no habla, en el gato cariñoso, en el mono que fuma, en el perro callejero, en el último de la cola. Yo soy la que quiere al pájaro que no sabe volar.
Yo quiero a la que se esconde para que no la salpiquen, pero siempre le grita al mundo que ama la lluvia.
Yo que te he escrito poesía a la altura del pecho, tú que siempre huyes en dirección contraria a los te quiero. Tú que sigues igual que cuando te conocí, con tanto frío, tantas tormentas, y esos ojos de lluvia, y sin expectativas de que escampe. Yo que sólo quería darte calor, yo sólo quería ser esa sudadera a finales de septiembre.
Sigo soñando aunque me recuerdo dos de cada tres noches lo que te prometí (lo haré por ti).
Y otro mal invierno asoma, y yo con mi educación de niñata de colegio de monjas le digo que se vaya a dar por culo a otra parte, aunque pensándolo peor, ya son muchos los que huyen. ¿Invierno, sabes qué? quédate aquí conmigo, si total, por dentro ya estoy helada.